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Se crea la primera base de datos de pechos con mamografías en 3D para personalizar el proceso de extracción de leche materna

El estrés y la incomodidad pueden dificultar la producción de oxitocina, una hormona esencial para la liberación de la leche materna. Personalizar la extracción aporta un 11% más de leche materna en cada sesión.

Cada pecho es único: es como las huellas dactilares. Así lo ha demostrado Medela, compañía suiza que dirige sus esfuerzos a comprender las necesidades de las madres y el comportamiento de los bebés, con la creación y análisis de la primera base de datos del mundo de mamografías en 3D que incorpora miles de pechos de madres lactantes reales.

Existen pechos de diferentes formas y tamaños, pero no hay dos iguales. Cada pecho es único: es como las huellas dactilares. Así lo ha demostrado Medela, compañía suiza que dirige sus esfuerzos a comprender las necesidades de las madres y el comportamiento de los bebés, con la creación y análisis de la primera base de datos del mundo de mamografías en 3D que incorpora miles de pechos de madres lactantes reales.

El modelado de estas mamografías ha hecho posible el primer gran avance en los últimos 50 años en tecnología de embudos de lactancia -el dispositivo que las madres se colocan sobre el pecho para extraerse la leche materna-: la personalización del proceso, adaptándose a cada contorno de pecho específico y a las exigencias del estilo de vida particular de cada madre.

Como resultado se ha mejorado la comodidad en el proceso de extracción, puesto que las madres pueden elegir el lugar y la posición en la que estén más relajadas, y su eficacia, ya que se consigue un 11% más de volumen de leche materna en cada sesión de extracción. Sentirse relajada y cómoda favorece el flujo de leche, mientras que el estrés y la incomodidad pueden dificultar la producción de oxitocina, una hormona esencial para la liberación de leche materna.

Un círculo para millones de pechos no circulares

El embudo de lactancia consta de dos partes principales: la parte angular ancha, denominada cono, que se coloca sobre el pecho, y el túnel, que permite al pezón moverse hacia adelante y hacia atrás mientras la leche se extrae mediante la técnica de vacío. Hasta ahora, los embudos de lactancia han sido un círculo perfecto diseñado en una sola talla, si bien el trabajo de investigación realizado durante los últimos años por la Unidad de Investigación Clínica de Medela ha permitido desarrollar un nuevo modelo de embudo que se adapta a todas las formas y tamaños de pecho posibles.

“El círculo perfecto no existe en la naturaleza”, explica la doctora Danielle Prime, investigadora asociada de lactancia en el Departamento de Investigación Médica de Medela. “Aunque el embudo circular ha funcionado bien durante décadas, no se parece a ninguno de los pechos que me he encontrado en mis investigaciones”, añade.

Los investigadores de Medela han comprobado que, para crear un perfecto sellado por vacío, algunas mujeres tenían que presionar el extremo duro del embudo existente hasta ahora contra el tejido mamario. Incluso utilizando cinco tamaños diferentes de túneles –para acoger los distintos tamaños de pezón- constataron la disparidad existente entre la forma circular del cono, su ángulo de apertura (90º) y la forma del pecho. “Estaba claro que no se trataba de la forma idónea para muchas mujeres. Por eso empezamos a plantearnos la posibilidad de que una forma y un ángulo distintos hiciesen que el proceso resultase más cómodo y quizás también más eficaz”, afirma la Dra. Prime. “Nuestra teoría era que incluso la ligera presión del embudo contra el pecho podría estar ralentizando el flujo de leche por los conductos galactóforos”, que son los encargados de llevar la leche hasta el pezón.

44 tipos de pecho forman la primera base de datos en 3D de pechos lactantes

Desde hace más de veinte años, Medela ha desarrollado un modelo de alianzas a largo plazo con investigadores de referencia mundial en el campo de la lactancia materna. Entre estas colaboraciones destaca la que mantiene desde 1996 con la Universidad de Australia Occidental (The University of Western Australia, UWA por sus siglas en inglés).

Fruto de esta colaboración, los investigadores de Medela han tenido acceso a millones de pechos reales de todas las formas y tamaños posibles. Utilizando un software de modelado, fueron calculando y experimentando con distintos ángulos para simular el encaje de cada nueva forma experimental del embudo en cada uno de los pechos lactantes de la base de datos, recopilada en 44 tipos distintos.

“Simulamos multitud de ángulos y formas y, al final, el ángulo de 105° se adaptó perfectamente al contorno del pecho. Existía contacto en toda la superficie del embudo, lo cual implicaba la ausencia de puntos de presión o compresión en el pecho”, explica la Dra. Prime. “La forma ovalada también permitía a las madres variar la posición del embudo hasta encontrar el encaje perfecto”, añade la investigadora de Medela. “Una misma madre podría querer probar una posición diferente para cada sesión de extracción, ya que el contorno del pecho varía en función de lo lleno que esté”. Para facilitar esa flexibilidad y comodidad de las madres, el nuevo embudo ovalado puede rotar 360º.

Cuatro ensayos clínicos con más de 100 madres y más de 1.000 sesiones de lactancia

La Unidad de Investigación Clínica de Medela cumple con el compromiso de la compañía de desarrollar un modelo de investigación aplicada capaz de trasladar los avances científicos conseguidos en el laboratorio a la vida diaria, poniendo en contacto a los investigadores con las madres y respondiendo a sus necesidades y las de sus bebés.

Medela ha realizado cuatro ensayos clínicos para la aprobación y el lanzamiento de la nueva tecnología Flex™: uno en las instalaciones de la Unidad de Investigación Clínica de la compañía en Suiza, otro en un hospital y dos en las casas de las madres que han participado en los ensayos. En total han participado más de 100 madres lactantes y se han analizado más de 1.000 sesiones reales de lactancia.

“La realización de estudios clínicos domiciliarios nos ha enseñado muchas cosas. Hemos podido observar con exactitud de qué forma el nuevo ángulo y la nueva forma del embudo ayudan a las madres (para empezar, lo utilizan en posiciones que no habíamos tenido en cuenta). Y, por otro lado, escuchándolas hemos aprendido mucho más sobre lo que necesitan. Las contribuciones directas y los comentarios de las madres se han convertido en una parte indispensable de todo el proceso de innovación de Medela”, afirma la doctora Danielle Prime, investigadora asociada de lactancia en el Departamento de Investigación Médica de Medela.

Mayor eficacia: hasta un 11% más de leche materna en cada extracción con la tecnología Flex™.

Tres de los aspectos analizados en los ensayos clínicos fueron el comportamiento del pezón con el nuevo embudo, la eficacia de la nueva tecnología desarrollada y la comodidad para las madres que aportaba un embudo flexible con protección antideslizamientos, o ‘sistema cerrado’. Para analizar el primer aspecto se insertó una micro-cámara en el túnel del embudo, para el segundo se midió el volumen de leche extraída en una sesión típica comparada con embudos y para el tercero se consultó directamente a las madres. Los resultados fueron muy significativos.

“La cámara de pezón nos permitió confirmar el movimiento y la expansión de los pezones que habíamos previsto con las simulaciones en 3D, de modo que ahora sabemos que los conductos galactóforos se expanden hasta un 68%”, explica la doctora Prime. Esta expansión, que se da durante la bajada de la leche, se produce para dar cabida a toda la leche que fluye por ellos en dirección al pezón. El diámetro de éste, a su vez, puede aumentar temporalmente entre 2 y 3 milímetros. Por tanto, el túnel del embudo debe ser un poco más grande que el pezón.

“La mayor amplitud del ángulo permitía una expansión sin constricciones e, inmediatamente, empezamos a percibir una mejora del flujo. Las madres conseguían extraer un 11% más de leche en una sesión de extracción típica”, añade la investigadora.

“Psicológicamente, cuando las madres se sienten cómodas y relajadas, tienen más probabilidades de liberar la cantidad máxima de oxitocina, lo cual contribuye a la producción de leche materna. La diferencia entre introducir tu pecho en un círculo duro o apoyar suavemente sobre él un óvalo ligero y flexible cambia radicalmente la experiencia de extracción de la leche materna. De hecho, nos sorprendió que muchas de las madres que participaban en los ensayos clínicos nos pidieran que les dejáramos llevarse el nuevo embudo a casa”, concluye la doctora Prime.

Investigación aplicada, una contribución a la red de apoyo a la maternidad

La amplia literatura científica ha constatado los beneficios de la lactancia materna tanto para la salud y el desarrollo del bebé como para las madres, si bien cada madre lactante puede decidir cuándo dar el pecho o cuándo, cómo y dónde extraerse leche. Y, sobre todo, quién puede dar de comer al bebé, involucrando activamente a su pareja o personas de su círculo cercano en la alimentación del recién nacido y facilitando que la madre disponga de más independencia y pueda conservar su anterior estilo de vida si así lo desea.

“Quedan muchas cosas por hacer para mejorar la red de apoyo a la maternidad. Para Medela, personalizar la experiencia de extracción adaptándose al cuerpo y al estilo de vida particular de cada madre es una forma importante de contribuir a dicho apoyo. Estamos muy orgullosos de dedicar nuestro trabajo de investigación sobre la lactancia realizado durante décadas al desarrollo de tecnologías que empoderan a las madres del siglo XXI y les permiten elegir lo mejor tanto para sus bebés como para sí mismas”, afirma Annette Brühls, CEO da Medela.