Gastronomía

Chuchi Soto y su paseo por Gredos

Laderas de la Mira 2018, de Bodegas Sotomanrique D.O Cebreros.
Laderas de la Mira 2018, de Bodegas Sotomanrique D.O Cebreros.La Razón

El verano no sólo es tiempo para las bicicletas, sino para la reflexión del futuro de nuestro campo. El viñedo no acaba de ser considerado como patrimonio cultural que tanto merece. Apetece destacar la visión de bodegueros que abandonando el confort de lo comercial, se enamoran de los paisajes y defienden a capa y espada el bronco rumor de lo autóctono.

Chuchi Soto, de raíz vallisoletana, después de haber velado armas en bodegas de prestigio y complicidad con Mariano García, ha lanzado el guante de su búsqueda enológica por la Sierra de Gredos. Con un camino lento pero profundo por un suelo pizarroso y granítico, con la devoción por lo mineral, ha recuperado el consabido viñedo viejo, tradicionalmente denostado y solo destinado para la graneleria. El resultado son vinos hermosos, frescos y fluidos. Esa que procede de una actitud respetable, en parajes recónditos y de difícil interpretación, pero que aquí son el enigma que Chuchi descifra. Laderas de la Mira 2018 es el ejemplo máximo de esta intuición y en sitio único. Gozoso pasaporte de hedonismo culto.