Jon Kortajarena la lía en las redes por una tortilla de patatas: “¡Manda huevos!”

El modelo, que ya ha pedido disculpas, perdió los nervios por el retraso de un pedido

El plan de Jon Kortajarena, posiblemente el modelo español más importante de todos los tiempos, era pasar el confinamiento impuesto por la COVID-19 en su casa de Los Ángeles. Desde allí se ha mantenido muy activo en redes sociales, subiendo fotografías con las que intenta concienciar al planeta sobre la importancia de luchar contra el cambio climático, con animadas charlas con su hermana Lucía y recordando viejas fotos de su carrera (o felicitando con ellas el cumpleaños a modelos como Gigi Hadid.

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Pero sus planes se han visto truncados por una noticia relacionada con la pandemia. Como reconocía hace unas horas en su perfil de Instagram, ha tenido que regresar a Bilbao porque su madre, Nuria Redruello, ha enfermado por Coronavirus. Vista esta situación, el top model tomó la decisión de regresar a España para poder estar, lo antes posible, cerca de su madre en una situación que si bien no debería ser peligrosa (Nuria no entraría en los grupos de riesgos marcados por el Ministerio de Sanidad), no deja de ser desagradable, sobre todo si te toca vivirla a miles de kilómetros de distancia y con un océano de por medio.

Así que el modelo tomó un avión para intentar aterrizar en Madrid lo antes posible, un viaje de más de 20 horas que casi se convierte en una pesadilla debido a las condiciones con las que ahora se debe volar. Relataba en su perfil de Instagram que han sido una sucesión de vuelos de muy largos sin poder comer nada más que alguna chocolatina y beber un botellín de agua. La situación cuando llegaba a los aeropuertos era similar: todo cerrado. Así que cuando, por fin, puso un pie en su casa de Bilbao, en la que hacía tres meses que no residía, decidió pedir algo para cenar.

Tuvo que esperar más de dos horas a que le llegara el encargo (frente a los 20 minutos iniciales) y la situación al final le acabó superando, compartiendo en las redes sociales un comentario que ha despertado más de una desmedida crítica.

“Lo de Glovo es una vergüenza, si no podéis dar un servicio no lo deis”, les reprochó Kortajarena. Su malestar fue causado por un retraso en su pedido de una tortilla de patatas. “Llevo esperando dos horas para una tortilla”. “Quiero saber cuándo cojones me vas a enviar la tortilla. Ojalá algún día tenga usted ganas de tortilla y jueguen con sus sentimientos”.

El modelo esta mañana optaba por pedir disculpas públicamente por si alguien se podía haber sentido ofendido y también ha decidido mostrar algunos de los comentarios que le han llegado, demostrando el tono que pueden alcanzar estos mensajes: insultos, palabras desagradables e incluso amenazas…

Comentarios de Kortajarena por el retraso de la comida pedida
Comentarios de Kortajarena por el retraso de la comida pedidaJon Kortajarena La Razón
Comentarios de Kortajarena por el retraso de la comida pedida
Comentarios de Kortajarena por el retraso de la comida pedidaJon Kortajarena La Razón
Comentarios de Kortajarena por el retraso de la comida pedida
Comentarios de Kortajarena por el retraso de la comida pedidaJOn Kortajarena La Razón

Los usuarios al ser conocedores de estos comentarios hacia la empresa le han reprochado su actitud y su falta de empatía, por lo que el modelo no ha dudado en dar explicaciones a través de Instagram relatando su situación.

Modelo y actor de profesión, ahora Kortajarena ha demostrado también ser un modelo de conducta, sabiendo pedir disculpas y poniendo en evidencia el nivel de agresividad que se puede alcanzar en las redes sociales gracias al anonimato. Y él no ha sido el único atacado: las actrices Lena Dunham y Millie Bobby Brown, la influencer Dulceida, o el creador de ‘Paquita Salas’, Javier Ambrossi, también dejaron redes como Twitter por la agresividad que muchas veces se encontraban en las reacciones de sus “seguidores”. El del bilbaíno se suma así a una larga lista aunque que, por el momento, no parece tener fin.