La presencia en TVE de tantas marquesas mosquea a Pablo Iglesias

Nadia Calviño, a la que el vice segundo quería convertir en Nada Calviño, ya ha dicho comentando la fusión de Bankia y CaixaBank que «los bancos son parte de la solución, no del problema». Está claro que Iglesias no la va a invitar al próximo cumple de los mellizos en la mansión de Galapagar y que la única unidad que funciona en este país es la de la pasta gansa. Como la consigna vuelve a ser hablar mucho de fortaleza (claro, hemos remado mucho juntos), Reyes Maroto apunta: «Creo que la pandemia nos ha hecho más fuertes». Cierto: nos salen por todas partes unos rebrotes fortísimos, sí, qué bien nos come el virus a base de potitos de irresponsabilidad general e ineficacia gubernamental. Añade la ministra que el rebrote del turismo llegará a partir de Semana Santa. Después de que el profeta Illa anunciara la llegada de la vacuna en Navidad, Reyes Magos nos adelanta un milagro de la Macarena.

No nos quejemos: quieren levantarnos la moral. Escuchan las arengas del gurú Sánchez, le aplauden fuerte, y salen de los consejos de ministros con un subidón que ni el de Irene Montero cuando contempla arrobada cómo se prueba Pablo sus pendientes. Salvador Macip, científico, experto en el sistema inmune, declara: «Si hubiéramos dejado tranquilos a los murciélagos, esto (la pandemia) no habría pasado». Después de que Iván Redondo le ilustrara sobre el murciélago más famoso del mundo, el presi ha pedido que se estudie la posibilidad de fichar a Batman como asesor. Tampoco estaría mal Drácula, le señaló el buen Iván. Deja, deja, que es conde y no conviene cabrear más a Pablo, concluyó Pedro.

El presi está en todo, es difícil que se le escape algo, casi tanto como ver un programa de TV sin Tamara Falcó. Ahora también está la marquesa en el espacio de las mañanas de TVE, precisamente en el mismo en el que colabora Esther Doña, marquesa viuda de Griñón. Duelo de marquesas que hubiera sido trío si la Mateo hubiera fichado a Cayetana Álvarez de Toledo, marquesa de Casa Fuerte, pero no ha querido, como el presi, cabrear más a Iglesias, ya muy mosqueado por la presencia de tanto marquesado en la tele pública, jo, que no me hablan de otra cosa en la peluquería.