Ney, el “toro bravo” de Enrique Ponce

Cual veinteañero apasionado se deja grabar por el móvil de su novia Ana, durante el entrenamiento más placido de su vida

Ponce, Fandi y Perera se reparten seis orejas en buen fin de feria en Mérida
GRAF7016. MÉRIDA, 30/08/2020.- El torero Enrique Ponce antes del comienzo de la corrida de toros celebrada en el coso del Cerro de San Albín en Mérida, este sábado. Dos orejas pasearon cada uno los diestros Enrique Ponce, David Fandila "El Fandi" y Miguel Ángel Perera por el anillo del coso del Cerro de San Albín, en lo que fue un magnífico cierre de una feria taurina de la ciudad de Mérida. EFE/ Esteban Martinena GuerreroESTEBAN MARTINENA GUERREROEFE

A falta de toros para el entreno diario, Enrique Ponce utiliza a su mascota, el perrito Ney, para ensayar lances del toreo, sin capote ni muleta, en un parque cercano a su ático almeriense.

Cual veinteañero apasionado se deja grabar por el móvil de su novia Ana, durante el entrenamiento más placido de su vida. No hay peligro, el can obedece las órdenes de su dueño, es manso hasta el límite y sirve de sparring improvisado en tiempos de pandemia.

Enrique Ponce utiliza a su mascota, el perrito Ney, para ensayar lances del toreo
Enrique Ponce utiliza a su mascota, el perrito Ney, para ensayar lances del toreoInstagram

La transformación personal del diestro desde que salió a la luz su relación con la yogurina Ana Soria ha sido extraordinaria, con su ex, Paloma Cuevas, nunca colgó imágenes tan besuconas y empalagosas como las actuales, era mucho más discreto. Ahora parece un eterno quinceañero, es como si viviera su primer amor. No se da cuenta de que cada foto que cuelga en las redes sociales es un daño colateral contra sus dos hijas, que no acaban de entender la exposición tan mediática y cariñosa de su padre con su joven conquista.

No extraña que las hijas hayan expresado a su progenitora que no desean irse con su padre si Ana está presente. Mal que le pese a Enrique esa es la pura realidad.