Kiko Rivera: “Mi madre no se ha preocupado por mí ni en los momentos más duros de mi vida, drogarme era una forma de evadirme”

El Dj recuerda que ISabel Pantoja nunca iba a recogerle al colegio ni le visitaba en el internado. Ahora, la amenaza: “Mi paciencia se ha agotado, la maquinaria está en marcha”

Entrevista en Sálvame Deluxe a Kiko Rivera
Entrevista en Sálvame Deluxe a Kiko RiveraTelecincoMediaset

La guerra de Kiko Rivera contra su madre no conoce tregua. El Dj fragua su venganza con explosivas entrevistas que desvelan la cara más oscura de su progenitora y su tío Agustín. Dice que no quiere ver a Isabel Pantoja en prisión, pero le está amargando la vida y complicando sus problemas con Hacienda.

Este último domingo de enero Kiko volvió a la carga en Tele 5 con una nueva andanada de acusaciones. Dos millones seiscientos mil euros podrían haber desaparecido de la herencia que le corresponde, avisan en “Domingo Deluxe”, y “el pequeño del alma” no cree que su madre “me lo esté guardando. No se pone en contacto conmigo de ninguna de las maneras”. Kiko está cabreado, dolido, la avaricia, dice Belén Esteban en plató, “es muy mala, y en lo del dinero Kiko tiene toda la razón”.

Hay nuevos documentos que recomiendan acciones más contundentes. Se empieza a barajar la posibilidad de que Kiko acuda a los tribunales. Juan Luis Galiacho manifiesta, rotundo, que “la voluntad de Paquirri no se cumplió en absoluto.”

Afloran los nervios en el hijo de la tonadillera, sabe que la noche se presenta tormentosa, pero ni un paso atrás: “yo sabía todo esto, que se me debían entre dos y tres millones de euros. Cada día me llega información nueva, y creo que me he quedado corto en lo que he contado. Esa información es brutal, acojonante, no doy abasto. Quizá necesito desahogarme. Lo peor es que todo es premeditado…”

Hacienda está al acecho, recopila datos y prepara, se rumorea, acciones muy serias contra Pantoja. Tiemblan los habitantes de “Cantora”, reniegan contra quien fue uno de sus seres más amados. Y, a la postre, engañado.

“Esta semana va a ser muy movida, mi paciencia se ha agotado. La maquinaria está en marcha. Ya les ha llegado el primer requerimiento a mi madre y su hermano, un ultimátum, y no lo han recogido. Van a tener que rendir cuentas de lo que han hecho. No tengo otra opción de ir a por todo…”

Isabel llamó este sábado a su nieta Carlota, para felicitarle por video llamada. Es lo único que su hijo sabe de ella. “Quiero que se cumplan las últimas voluntades de mi padre con sus tres hijos, y voy a intentar poner un poco de orden”.

Su rabia le conduce a una frase dolorosa: “como madre no existe. A lo mejor es feliz en su burbuja de mentiras. Haciéndole daño a un hijo. Su vida no va a cambiar, ni cuando mi abuela ya no esté. A ésta no le recrimino nada. Mi madre se va a pirar con mi tío, seguro. Sin importarle sus hijos y sus nietos. Tengo mucha documentación, y aun así sigue siendo muy duro todo esto. Me entra la risa que digan que ha dado permiso a mi tío para que me demande. No siento nada por Agustín, bueno, pena. Asco, no, puede que rabia. Es uno de los responsables de cargarse la vida de su hermana. Es injustificable”.

Habla de María del Monte, la que fuera amiga especial de Isabel, y dice “que veía feliz a mi madre con ella, y también con Julián Muñoz y Diego Gómez. Pero he vivido a su lado una mentira”.

Tiene “buenos recuerdos de Encarna Sánchez, le guardo muchísimo cariño. Era una mujer super educada que siempre me trató muy bien. Pero con todo el dinero que tenía, solo me regalaba libros. No me leí ninguno…”. Cuando Isabel rompía esas amistades, “yo no preguntaba nada”.

Recuerda que “en casa, mi madre y mi tío se quejaban continuamente. Llevé a diversas personas que querían comprar “Cantora, alguno se mostró muy interesado, y nada. Y me sigue llamando gente para comprar mi parte, y la vendería a un precio normal. Bajaría el precio para quitármelo de encima. Que me quiten el marrón que me puede llegar si a mi madre le pasa algo… A mí y a mis hijos. Tengo un comprador interesado en adquirir mi parte y no le importaría “convivir” con mi madre”.

El asegura que “yo iba con mi madre a muerte siempre. No dudo que me quiera a su manera, pero ha actuado de un forma nada correcta. Todo para ella. He llorado mucho, lo he pasado muy mal, me cuesta hablar así de mi madre. Pero, ante los desacuerdos, ha utilizado a mi mujer y a medios de comunicación para decir “este niño lo que está es drogado. ¿Qué quiere que haga, que vaya a la finca a fregarle el suelo?”

Adicciones

Sobre su etapa de adicciones, confiesa que “drogarme era una forma de evadirme de muchas cosas. Huía de mí mismo. Comencé a drogarme a los veinte años, los amiguetes lo hacían, era una manera de hacerme el chulito, de llamar la atención de los demás. De escapar de algunos problemas de mi casa, de las ausencias de mi madre… Yo intento con mis hijos no repetir los errores de mi madre conmigo. La recuerdo como una mujer feliz y divertida, no como ahora.”

Belén Esteban le pregunta: ”¿Ha hecho algo bueno por ti tu madre en tu vida?”. Respuesta: “solo me quedo con que me hablaba muy bien de mi padre. Ni me recogía en el colegio, ni me visitaba en el internado, ni se ha preocupado por mí en los momentos más duros de mi vida. Es que ni apareció por el hospital cuando me operaron de la rodilla y estuve quince días internado. Eran mi mujer y mis amigos los que me acompañaban por las noches. Ella se preocupaba más por mi sobrino Alberto que por su hijo. Vive en su mundo… Me he sentido muy solo. Mi tío representaba la figura paterna, y me he llevado un gran palo.” Isabel, según su hijo, “manda mensajes en mi contra a periodistas continuamente, el último ayer. Yo por lo menos le digo las cosas a la cara. Ella lo hace por detrás, con mensajes feísimos sobre un hijo. Y no me refiero a lo económico, sino moralmente, qué tiene dentro de ella para actuar así”. Otra confidencia: “mi prima Anabel sabía que la llamaban gorda…y me duele que se haga la tonta”.

A Irene, su suegra, continua Kiko, “le dijo después del primer “Deluxe” en el que intervine que si yo no habría vuelto a las drogas. Confundía mi depresión con drogadicción. Mira, me separé de mucha gente para iniciar una nueva vida. Todavía me da miedo a caer en la tentación… Sobre todo cuando estoy solo, necesito que alguien me acompañe. Creo que mi madre no se daba cuenta de mis adicciones… aunque algunos padres se hacen los tontos. Un amiguete le mandó hace años unas grabaciones a mi madre un día que me di un homenaje de cocaína, y le pidió dinero. Ella las vio y me echó una bronca, me castigó… sin explicarme las razones. "

Rivera reconoce que “yo sabía que fuera de España había algún dinero de mi padre, lo estamos investigando a fondo”.

La insistencia de Belén Esteban en justificar ciertas actitudes personales de Pantoja, empieza a cabrear a Kiko: “¿quieres que le entregue un diploma como la mejor madre del mundo? Para de justificarla. Pero si hasta me enteré de que era la novia de Julián Muñoz en el recreo del internado. No te voy a consentir que me compares con mi madre en lo que se refiere a mi relación con mis hijos… Si tanto quieres a mi madre llévatela quince días a tu casa, que parece que la quieres mucho.”

La ex princesa del pueblo se muestra partidaria de “no airear los problemas familiares en público”, y obtiene una contestación inmediata del entrevistado: “lo que me faltaba por escuchar, esto es el colmo. Hay madres y madres, y la mía me ha fallado…”