A Isabel Pantoja le sale competencia

La Razón
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Pepi Valladares fue durante muchos años la muda auxiliar de Isabel Pantoja, mientras Dulce criaba a la hoy independizada Chabelita, que apura la cuarentena en «Cantora» mientras monta piso en Sanlúcar. Lo compartirá con un Alberto Isla que le tiene sorbido el seso, cosas de esa edad impresionable y enamoradiza. El joven sorprende por su dedicación y maneras paternales, que nadie le suponía. Hasta su madre parece desbordada ante semejantes modales inéditos en quien fue chisgarabís. Pepi Valladeres, transformada en clónica de Isabel, también sorprendió en su reaparición en televisión arrancándose a cantar en «Sálvame», dejando boquiabierto a Jorge Javier, que sigue en estado de gracia. Resulta imbatible en ocurrencias, rapidez mental, saber adaptarse a las no siempre cómodas circunstancias y ser árbitro contenedor de dislates lógicos en un directo casi de k.o. La ex asistente de Pantoja confesó que el peruano Fosky acaba de abandonarla tras diez años juntos: «Es el primer día que salgo en tres meses. Me dijo que se iba quince días para arreglar los papeles de unos terrenos, pero llevaba una doble vida y acaba de tener un hijo. Abandona a los nuestros por el nuevo», me contó inconsolable, sacando fuerzas a base de copla. Un buen desahogo bisado días despues y ya más rehecha: flores en el pelo y traje de volantes y lunares. Lució «desparramá» en el mejor estilo Pantoja y ofreció temple de cupletera típica, la cabeza erguida, barbilla sobresaliente y el gesto desafiante que doña Concha Piquer o Marifé prodigaban en sus cantes. Me recordó a las grandes que marcaron historia porque la tonadilla exige encaramiento. Estuvo en carne viva, le salía el alma: «Olvidar el pasado», rezaba la canción, cuya letra se mojó de lágrimas nostálgicas y rendidas al ayer empapando el sentimiento de José Luis Perales o Manuel Alejandro, nueva Medalla a las Bellas Artes por sus grandes temas, primero para Raphael y después engradeciendo más a Rocío Jurado. El caso es que el de Pepi resultó un conmovedor testimonio y largó de lo lindo: descubrió la interioridad del manoseado maletín de Julián Muñoz, donde cabía de todo: desde papeleo revelador de tropeleías en el Ayuntamiento de Marbella a confidencias de Isabel y revelaciones del entonces nutrido entorno heredado de Gil y Gil: «Fosky no soltaba el maletín que acabó entregándole –no se sabe si previo pago– a Tere Pollo, otra fidelísima de la cantante. Y será por aquello de volver a empezar, pero Pepi irá al isleño «Supervivientes», tabla de salvación de Bibiana Fernández tras su traspié con Hacienda, algo común a otros muchos.