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Las veces que la Reina Sofía fue la más elegante por su pasión por Valentino

El vestido que llevó Doña Letizia esta semana no es la única pieza de Valentino que la Reina emérita tiene en su vestidor: repasamos su extensa colección

Doña Sofía inaugurará también la biblioteca del Instituto Cervantes.
Doña Sofía inaugurará también la biblioteca del Instituto Cervantes.

La Reina Sofía tiene muchas pasiones. De sobra es conocida su amor por la naturaleza y las causas sociales, de ahí que haya mantenido buenas relaciones con el bangladesí Muhammad Yunus, el conocido como banquero de los pobres. Nadie discute tampoco su gran gusto musical y su pasión por los compositores clásicos, que le hicieron forjarse una gran amistad con el violonchelista Mstislav Rostropóvich.

Estas aficiones han tapado, eso sí, otros gustos más exclusivos. Si bien es cierto que de un tiempo a esta parte parece que prefiere las joyas más discretas, que adquiere de vez en cuando en la joyería ovetense Quirós, su colección de perlas está considerada como una de las mejores de Europa. Además, cuenta con un joyero «personal» en el que destacan creaciones como el conocido diseño de la exclusiva joyería Van Cleef & Arpels, que popularmente recibe el nombre de los rubíes Niarchos (ya que fueron un regalo del armador griego a la entonces princesa de Grecia por su matrimonio con Juan Carlos I). Todavía no hemos visto a la Reina Letizia con esta espectacular pieza que puede lucirse como un espectacular collar o como un juego de gargantilla y tiara. Doña Letizia, además, no es muy aficionada a los collares, lo que ha hecho que no le hayamos visto tampoco con los diseños que su suegra custodia.

De lo que sí que lleva tiempo haciendo uso la Reina es de algunos de los vestidos de Doña Sofía. Esta semana tuvimos la última prueba, pero con anterioridad, ya había lucido cuatro creaciones más. En 2018 la vimos con un modelo camisero gris que vistió para el 80 cumpleaños de Don Juan Carlos y que su suegra estrenó en Aravaca en los años 80; con un diseño rojo que ésta lució en 1980 en Dinamarca y que la Reina recuperó para los Premios Nacionales de la Moda, y otro azul con un espectacular escote de encaje que escogió para el 40 aniversario de la Constitución. Este año, en septiembre optó por uno con flores bordadas para el almuerzo con el presidente de Chile, estrenado por Doña Sofía en Roma en 1981, y esta semana el país se ha revolucionado por la elegancia que desprendió Su Majestad con un conjunto de alta costura de Valentino de 1977.

El Rey Felipe VI y la Reina Letizia durante la recepción del cuerpo diplomático en el Palacio Real
CASA S. M. EL REY
  (Foto de ARCHIVO)
01/01/1970
El Rey Felipe VI y la Reina Letizia durante la recepción del cuerpo diplomático en el Palacio Real CASA S. M. EL REY (Foto de ARCHIVO) 01/01/1970 FOTO: CASA S. M. EL REY CASA S. M. EL REY

De sobra es conocida la relación de Doña Sofía con Margarita Nuez, su diseñadora de cabecera, que creó, entre otros, el vestido que lució en la boda de Felipe VI, pero pocos conocen los lazos que le unen a Valentino Garavani. De hecho, su colección de diseños de alta costura del italiano está sin duda entre las mejores del mundo. La Reina lleva siendo fiel al emperador de la moda desde los años 70. En aquel momento la veíamos en la portada de «Paris Match» con un sensual diseño gris de cuello halter con una gran flor. En esa década también lució el vestido que ahora ha popularizado Letizia. En los sótanos de Zarzuela se custodia esta colección donde podemos encontrar piezas vistas sobre la pasarela por nombres como Naomi Campbell, Stella Tennant o Yasmeen Ghauri, y que, en algunas ocasiones, Doña Sofía mandó modificar para ajustarse al protocolo real.

Estos diseños se confeccionaban en el taller madrileño de las hermanas Molinero, antiguas colaboradoras de Balenciaga, que traían los patrones desde Italia. Ellas fueron también las encargadas de crear el vestido fucsia que lució en la proclamación de Juan Carlos I como Rey de España, el 22 de noviembre de 1975. Y ellas fueron también las responsables de que su figura destacara en Madrid sobre las de Nancy Reagan, Michiko de Japón y Paola de Bélgica en sus visitas a nuestro país.

Cambio de color

También hemos visto cómo la madre de FelipeVI le daba un nuevo aire a uno de sus vestidos cambiando el color del lazo que adornaba la creación de Valentino, para destacar sobre Noor de Jordania en 1994. En aquella ocasión fue en azul, pero con anterioridad, había lucido el mismo diseño en 1986 en su visita a Isabel II en Windsor, combinado con un lazo blanco.

La llegada de Letizia a la Familia Real desvió los flashes hacia la Princesa de Asturias, algo que provocó que nunca se llegara a destacar como debían los «looks» de la entonces soberana. Un ejemplo lo encontramos en el duelo ficticio entre Letizia y Carla Bruni cuando la francesa visitó España en 2009. Doña Sofía apostó por una creación de Valentino en su color icónico, el rojo, que combinó con los rubíes Niarchos. Para las bodas de Haakon y Mette Marit en 2001 y la de Victoria de Suecia y Daniel Westling en 2010, también se decantó por Valentino. Y, para señalar más si cabe el especial cariño que le tiene al creador, en su última cena de Estado como Reina, durante la visita del presidente mexicano Enrique Peña Nieto, en 2014, escogió un diseño de los 80 en verde oscuro que comparte con Sofia Loren, que posee otro similar. Con Farah Diba comparte uno azul de corte oriental. Doña Letizia tiene todavía por tanto mucho material del que poder sacar provecho.