Desfile de imputados

Messi se sube a la pasarela de Dolce&Gabbana en Milán tras conocerse sus problemas con la justicia por evasión fiscal

Stefano Gabbana, Lionel Messi y Domenico Dolce, ayer, en Milán

Por mucho que los creativos se devanen los sesos diseñando estratégicas campañas de publicidad con personajes de moda, lo cierto es que, al final, una simple fotografía puede dinamitar cualquier objetivo de marketing. Cuando hace unas semanas Dolce&Gabbana hizo públicas las imágenes de un inédito y sexy Messi –que poco tenían que ver con los virginales posados en paños menores que había protagonizado hace unos años para la firma argentina Lody–, nadie imaginaba que el destino y los tribunales acabarían por llevar esa unión entre el futbolista y los diseñadores italianos más allá del hipnótico universo de la moda y de la ropa interior. Y es que, tanto Dolce&Gabbana como el delantero del Barça, están en el candelero informativo señalados por un posible fraude fiscal. Por eso, la fotografía de los modistos junto a Messi –que el propio Steffano Gabbana subió ayer a su cuenta de Instagram– tiene estos días lecturas muy distintas a las que se intuían más allá de los intereses publicitarios.

Regreso a Europa

Eso sí, guardando las distancias. Messi y su padre, Jorge, acaban de ser imputados y tendrán que testificar el próximo 17 de septiembre en el juzgado de Gavá, Barcelona, después de que se aceptase la querella que presentó la Fiscalía por las presuntas irregularidades en las que incurrieron entre 2007 y 2009 sobre los derechos de imagen del futbolista azulgrana. Por su parte, Dolce&Gabbana, y aún con la posiblidad de recurso en sus manos, tienen ante sí un panorama mucho más crudo: el jueves el Tribunal de Milán dictaminó para los diseñadores una sentencia de primera instancia de veinte meses de cárcel por haber defraudado al fisco alrededor de mil millones de euros.

Pendientes de los tribunales y copando páginas de la actualidad informativa, la fotografía de Gabbana, en la que los tres aparecen sonrientes, podría interpretarse como una reivindicación de aquello de «al mal tiempo, buena cara». Supone, asimismo, la reaparición del delantero del Barça en Europa después de que se diese a conocer su imputación y de que sus abogados lamentasen «profundamente» la «situación de indefensión mediática» en la que se había quedado el futbolista. Con el runrún informativo como telón de fondo, inició así su gira veraniega con una maratoniana jornada en Milán cuyos beneficios irán destinados a su fundación. Invitado por Dolce&Gabbana, además de desfilar para la firma italiana de la que es imagen, acudió a la presentación del libro fotográfico que protagoniza –y que lleva el sello de Domenico Dolce– y a la puesta de largo de la exposición con las instantáneas que recoge el citado volumen. El delantero también tenía previsto asistir a una firma de camisetas y ser uno de los presentes en la exclusiva fiesta nocturna del club Metropol.

No habrá muchos días para comprobar si la noticia de su imputación ensombrece su estancia en Italia, ya que Messi continuará haciendo kilómetros en su periplo estival. El jueves protagonizará en Senegal otro acto en favor de su fundación y, posteriormente, jugará varios amistosos en Argentina, Colombia, Perú y Estados Unidos. Un recorrido que, a buen seguro, estará marcado por la incertidumbre judicial que estos días le ha hecho copar portadas en los periódicos aunque, lamentablemente, esta vez no se deba a su ingenioso fútbol.

Rey del «prêt à porter» a 180 euros

Además de la famosa campaña en ropa interior en la que Messi posa cual adonis para Dolce&Gabbana, la firma de moda italiana ha lanzado una edición limitada de camisetas con los posados más sexys y sugerentes que hasta el momento ha protagonizado el delantero del Barça. Las hay para todos los gustos: insinuantes, rotundas, elegantes... Y todas a 180 euros.