Diz: “Cuando Zara me copie sabré que soy bueno”

Ushuaia acogió ayer la MBFWIbiza en la que desifilaron entre otros Andrés Sarda, The 2nd Skin Co, Juanjo Oliva y Alvarno

Los diseñadores participantes  junto a Charo Izquierdo (en el centro), directora de la MBFWMadrid.
Los diseñadores participantes junto a Charo Izquierdo (en el centro), directora de la MBFWMadrid.

Ushuaia acogió ayer la MBFWIbiza en la que desifilaron entre otros Andrés Sarda, The 2nd Skin Co, Juanjo Oliva y Alvarno.

Desde 1985 los desfiles que nacieron como Moda España y con el tiempo mutaron a Mercedes Benz Fashion Week Madrid (MBFWM) se han celebrado siempre en las instalaciones de Ifema en la capital. Desde hace tres años, tienen una subsede con playa, en Ibiza. Concretamente en Ushuaia, un hotel atípico, meca de los mejores DJs del mundo que si hace una semana recibía a Enrique Iglesias porque venía a ofrecer un concierto privado y nadie se enteraba, anoche ponía a los pies de Andrés Sardá, The 2nd Skin Co. Roberto Diz, Juanjo Oliva, David Laport y Alvarno, su mítica piscina con escenario para que mostrasen lo mejor de sus propuestas crucero. De los seis, el único que venderá desde ya lo aquí visto será Juanjo Oliva. «Es mi primer resort, 20 años en la moda y ya tocaba. Estoy harto de etiquetar todo. Rompo convencionalismos, hay códigos y normas pero necesitamos ampliarlos. No quiero que me digas qué tengo que ponerme pero sí que tomes conciencia de lo que llevas, de ahí que sea una colección sostenible con parte de tejido hecho de botellas recicladas. Es valiente y nada aburrida. La idea es poder hacer lo que quieras porque Ibiza es libertad. Quiero que quien vista un Juanjo Oliva se refuerce en su identidad. Y si algún día la Reina lleva uno de mis diseños me gustará porque a día de hoy, mis trajes no conocen su armario», señala.

Un vestidor regio que también es inédito para las propuestas del gallego Roberto Diz, el español que más celebridades viste. Solo en la boda del futuro duque de Alba se vieron más de veinte Diz paseando por el palacio de Liria. Él también se sale de lo correcto y se inspira en personajes de la noche ibicenca, desde Paris Hilton a Ana Obregón, pero seas como seas, siempre ceñida y sexy. «Tenemos muchas ganas de que la Reina vista nuestros diseños porque es una mujer con una estructura de huesos estupenda y la mejor ''influencer''. De momento he vestido a varias princesas kuwaitíes y a la de Luxemburgo, Maria Gabriela Nassau. He de decir que los barcos me vuelven loco pero los cruceros y el bufet libre no es lo mío. No soy muy crucerista. Es mi primer crucero y lo he pensado como fuegos artificiales, con escotazos, hombreras galácticas, siluetas estructuradas de los 50 y algún guiño a Balenciaga. Empleo desde sedas clásicas a gasas tecnológicas elásticas para bailar a ritmo electrónico. El futuro es esto y ya ha llegado. Y también te digo que el día que Zara me copie sabré que soy bueno».

Los The 2nd Skin Co saben que son buenos desde hace un par de décadas porque el 90 por ciento de su producción la vende en el extranjero, especialmente en países árabes y asiáticos. De ahí que les demanden prendas de entretiempo, el ahora llamado crucero, que tampoco es el caso de Doña Letizia, que aún no ha estrenado una pieza de esta firma. «Nos ceñimos a los trajes de cóctel y noche y la colección está condicionada por Ibiza, el mar y el aire libre. Con colores intensos que es poco habitual en nosotros, así como el uso de la tafeta con elastán que es un tejido que permite crear volúmenes al que se añade el durex que proporciona el brillo del que no podemos prescindir. También hemos diseñado un estampado de flores un poco años 70».

Cristal parisino

Los Alvarno coinciden con Oliva en combinar sus barrocos y, sin embargo, minimalistas trajes de noche con zapatillas deportivas. «Es la realidad de lo que vemos en la calle. Pero también es una colección que brilla porque hemos utilizado los espejos como tema, porque le compramos muchísimos cristales fascinantes a un antiguo cristalero parisino y queremos que nuestro crucero brille. Por ejemplo, a un traje largo negro de crepe le hemos bordado cuatro tiras de espejos que se mueven al andar o hemos hecho un escote cruzado de espejos en un traje largo de neopreno. También hemos incorporado cuatro prendas de punto en colaboración con Clea Stuart, que son muy versátiles, un leggin, un top, una falda y un vestido ajustado muy sexy».

Andrés Sarda quiere reflejar el día de una mujer en Ibiza «prendas marineras realizadas en crochet de rayas azul y crudo para la playa y para la fiesta el tejido lurex dorado con aplicaciones de microlentejuelas. Transparencias, tul, flecos, cristales, plumas y un broche final, con el bikini Ushuaia, en tricot de licra y cristalitos bordados. Nuria Sardá diseña ocho colecciones al año «son evoluciones y en esta ocasión hemos mirado a los 60». El benjamín de la edición es el holandés David Laport, que ha creado sus propias telas, un curioso jacquard cortado a mano que produce unos flecos cortitos o unos tules armados que cortados al bies en redondo van formando como las ramas de un árbol y que al andar, el volante superior se levanta como la copa de los árboles, es un juego de esculturas con varias caras, por delante ves un traje de volantes de tul y por detrás un pantalón con un top. Él lo llama superfotosíntesis.