El duque de Alba, contra su hermano: “Son las cosas de Cayetano”

Después de que el jinete asegurara que sus hermanos le han quitado casi todo, el primogénito de Cayetana de Alba contesta a las declaraciones del duque de Arjona

Carlos Fitz-James  y Cayetano Martínez de Irujo, en Sevilla
Carlos Fitz-James y Cayetano Martínez de Irujo, en Sevilla

El duque de Arjona culpa de su situación económica a sus hermanos. Éstos no le dan más importancia y evitan las confrontaciones

Las últimas declaraciones de Cayetano Martínez de Irujo en las que afirmaba que sus tres hermanos mayores no se habían portado bien con él explicando que « una vez que murió mi madre, me quitaron todo a 1 de enero de 2015. Me quedé sin casa y sin trabajo», pueden resultar sorprendentes para los que desconocen la personalidad del conde de Salvatierra. Cada cierto tiempo concede entrevistas y no esconde ni disimula su malestar con las decisiones de algunos de sus hermanos. En concreto con el actual titular del ducado que como primogénito heredo a la muerte de la añorada Cayetana así como la presidencia de la fundación de la que Cayetano también tuvo que salir. Carlos Fitz-James Stuart estuvo «durmiente» los últimos años a la espera de poder ostentar el título y hacer las cosas a su manera. Como así ha sido. Entre estas medidas estaba rentabilizar los palacios más importantes. Primero el sevillano de Dueñas, después Monterrey en Salamanca y en unos meses Liria en Madrid. «Ha puesto en valor la Casa de Alba por mucho que Cayetano no lo quiera reconocer», aseguran los que tratan al duque. El problema (en el caso de que realmente exista) es una manera de ver la vida muy diferente y ahí es donde el jinete choca con sus hermanos mayores. En realidad ese enfrentamiento es más de cara a la galería que real porque Carlos, Alfonso y Jacobo están en otra frecuencia y no polemizan ante las últimas afirmaciones de Cayetano, ni con las anteriores. En el caso del duque que es el que sale peor parado por las declaraciones del conde de Salvatierra evita la confrontación como él mismo explicaba a quien esto firma «Cayetano es impulsivo y tenemos puntos de vista distintos. Eso es todo». Y no da más carrete.

Ahora ha preferido no alimentar la bola de nieve y permanecer callado. Algo parecido sucede con Alfonso y Jacobo. Tienen una vida apartada del escenario público desde hace muchos años y prefieren ser invisibles como hasta ahora. Cayetano ya criticó al conde de Siruela en su día. Y en una presentación de sus productos gourmet él mismo me declaraba muy compungido que «Jacobo tiene ganado pero no me quiere vender la carne. Se publicaron sus declaraciones pero tampoco hubo respuesta.

Los pequeños Eugenia y Fernando no opinan.

Ninguna repercusión

Y no lo hacen porque saben que lo que cuente Cayetano en sus entrevistas no tiene mayor trascendencia para la familia. Fernando Martínez de Irujo restaba importancia al nuevo ataque a los mayores de la Casa Alba. «Son las cosas de Cayetano. Cada cierto tiempo le preguntan y él contesta. Tiene repercusión en los medios pero no entre nosotros». Y Eugenia es de la misma opinión.

Hace unos días hubo una celebración para festejar a Margaret, la hija de la que fuera la nana de los tres hermanos pequeños de la Casa Alba y de la que es tutor el conde de Salvatierra. Eugenia fue la encargada de organizar el almuerzo en su casa. A pesar del revuelo que había supuesto las declaraciones incendiarias contra los tres hermanos mayores no hubo ningún comentario ni le pidieron explicaciones. Y de nuevo se repitió la frase que acompaña muchas de las reacciones más polémicas del jinete. «Son las cosas de Cayetano», dijeron como una especie de mantra ya asumida por la familia. No hubo malos rollos ni caras largas. En realidad y aunque sea desde la lejanía los hijos de Cayetana se entienden entre ellos mucho mejor de lo que parece. Cuando el jinete estuvo ingresado tanto en Sevilla como en Madrid tras varias intervenciones quirúrgicas complicadas los hermanos estuvieron con él. Carlos Fitz-James puso a disposición de su hermano el engranaje de la Casa. Este fin de semana el conde de Salvatierra participa en el campeonato Longines que se celebra en el Club de Campo de Madrid. El año pasado no pudo competir porque aún no se encontraba en perfecto estado de revista. Esta vez sí lo hace.