Kiko Matamoros ante su operación: «No tengo miedo»

El contertulio será intervenido hoy para extirparle unos tumores de la vejiga. «Estoy dispuesto a afrontar lo que haga falta», afirma optimista.

El colaborador agradecido ante las muestras de cariño apoto
El colaborador agradecido ante las muestras de cariño apoto

El contertulio será intervenido hoy para extirparle unos tumores de la vejiga. «Estoy dispuesto a afrontar lo que haga falta», afirma optimista.

Hoy es, sin duda,uno de los días más duros en la vida de Kiko Matamoros. Esta misma mañana entra en quirófano para que le extirpen de urgencia los tumores que le han detectado en la vejiga. Una operación que reviste gravedad, pero que es inevitable para evitar males mayores. El contertulio confiesa que «el diagnóstico no es nada optimista. Los médicos han sido realistas, y lo prefiero así, pero no tengo miedo, me siento confiado y dispuesto a afrontar lo que haga falta. Y también para luchar si tengo que hacerlo. Nunca me daré por vencido, hasta de lo malo hay que sacar algo bueno... Estoy sorprendido y agradezco todas las muestras de apoyo y de cariño. Es increíble la cantidad de llamadas y mensajes que estoy recibiendo».

Muy optimista

De su lado no se separa su pareja, Marta, cuarenta años más joven que él, pero en la que ha encontrado el amor y el sosiego que necesitaba tras separarse de Makoke. Para aquellos que no apostaban por esta relación, Matamoros asegura que «mi chica se está portando de diez. Es una mujer extraordinaria, que está afrontando todo con mucha entereza. Me anima y me sube la moral muchísimo y, a pesar de su juventud, está demostrando una madurez increíble». Tras la operación, «tendré que pasar unos días en el hospital. Será la primera vez que paso parte del verano en un centro médico, pero no me queda más remedio. Es lo que hay...», afirma.

El Kiko Matamoros que habla con LA RAZÓN no tiene nada que ver con el hombre duro de la televisión. La enfermedad le ha puesto los pies en el suelo y agradece cualquier muestra de cariño. Amigos y «enemigos» hacen causa común por su recuperación futura. Hasta su ex mujer, Makoke, y su hijo Diego, con los que no mantiene una relación fluida desde hace tiempo, se muestran comprensivos ante la difícil situación. Y él, en un alarde de humildad y arrepentimiento, ha pedido perdón a su hija pequeña Irene por no haber ejercido con ella como un padre ejemplar. Su compañera de programa, con la que ha tenido múltiples desencuentros televisivos, Mila Ximénez, le animó y deseó en directo suerte en la operación. Es momento de que las rencillas queden a un lado en momentos como éste.

Esta mañana, en la sala de operaciones extraerán el tejido dañado y los tumores, los médicos podran ver hasta donde llega el problema y lo analizarán. Por delante quedan semanas de tratamiento para ver la evolución... Hay que ser tan optimistas como el colaborador de «Sálvame» y pensar que los resultados no serán tan negativos como para que la situación se agrave. La buena noticia es que los tumores están localizados.