La ayudante de Isabel II desvela los secretos de su armario

Publica hoy un libro en el que revela anécdotas personales y los rituales que están detrás de la indumentaria real.

Publica hoy un libro en el que revela anécdotas personales y los rituales que están detrás de la indumentaria real.

Si por algo se ha caracterizado a lo largo de su historia la Casa de Windsor es por la discreción, una cualidad que se suele atribuir a los ingleses. Los rumores no son bien recibidos en los muros del Palacio de Buckingham, y por eso por no han sentado muy bien las declaraciones a los medios de Harry y Meghan, que muchos tomaron como una forma de airear los trapos sucios. Sin embargo, Isabel II ha hecho una excepción a este hermetismo, y no ha sido con un miembro de su propia familia. Por primera vez, sus secretos saldrán a la luz (con la autorización de la monarca) en el libro «El otro lado de la moneda», que firma Angela Kelly y se publica hoy en Reino Unido.

Sobre el papel, Kelly es la «ayudante personal, asesora y comisaria de joyería, insignias y vestuario» de Isabel II. El título ya augura algo importante, pero la realidad es que es mucho más que eso. No en vano, la reina llegó a decir en su día que Kelly era para ella «como una hermana». El tiempo es solo una de las claves de la conexión entre las dos damas: con 25 años de servicio a sus espaldas, la encargada del «armario real» es la empleada más longeva del Castillo de Windsor. No son pocas las tareas que recaen sobre la espalda de Kelly, pero puede que la que más llame la atención sea una misión que tiene que ver con los zapatos de Isabel II: su fiel compañera debe ponérselos por el castillo antes de que la reina los estrene para así evitarle las incómodas rozaduras de los primeros paseos. La leyenda que llevaba años comentándose en los pubs ingleses finalmente se ha confirmado.

También tiene un ritual especial la elección de los «outfits» que Isabel II lleva en cada edición del Royal Ascot, el festival ecuestre que se celebra anualmente desde 1771 bajo la atenta mirada de la Familia Real. Para asegurarse de mantener el secretismo en torno al color que la monarca selecciona en cada nueva edición –un detalle que incluso ha sido objeto de apuestas–, Kelly elige varios estilismos y los guarda en su habitación privada en el castillo de Windsor. Por supuesto, nunca se olvida del sombrero, parte fundamental de la indumentaria de la reina. Cuando ambas se quedan solas, Isabel II se decide por uno de los diseños que confeccionan Kelly y su equipo. Solo cuando abandona la estancia Kelly proporciona los detalles a la oficina de Prensa para que los hagan públicos.

A nadie se le escapa que Isabel II tiene un estilo muy particular a la hora de vestir. Los abrigos de corte recto que llegan hasta la misma altura que el vestido que porta debajo y los particulares sombreros son su seña de identidad. Y lo que nunca cambia es que todo es siempre del mismo color. ¿Su favorito? Cuanto más vivo sea, mejor.

Cinco lustros de amistad y trabajo dan para mucho y no son pocas las anécdotas que ambas protagonizan. Kelly recuerda con especial cariño el momento en que Isabel II amenazó con despedirla. Aunque suena duro, solo fue la primera reacción a una broma que su asistente le gastó en un viaje oficial que ambas hicieron a Australia hace unos años: hizo pasar por real un pájaro de juguete.

El lenguaje que oculta su bolso

Para Isabel II su bolso es un medio más de comunicación. Su inseparable Launer London la ayuda a hacer saber a sus empleados cuándo es el indicado momento para finalizar una conversación –ocurre si lo cambia de mano– o de concluir la sobremesa –cuando lo posa sobre el mantel–.