Ocio

La puesta de largo de Victoria Federica

Se ha convertido en una mujer con estilo y carácter y en reina de corazones por su amistad con el torero Gonzalo Caballero.

Victoria, con un vestido corto de Enrique Rodríguez Hidalgo, mantón bordado y unos taurinos «Manolos».
Victoria, con un vestido corto de Enrique Rodríguez Hidalgo, mantón bordado y unos taurinos «Manolos».

Se ha convertido en una mujer con estilo y carácter y en reina de corazones por su amistad con el torero Gonzalo Caballero.

El fin de semana pasado tuvo lugar en Sevilla un acto de empoderamiento inusual en su Excelencia Victoria Federica de todos los Santos Marichalar Borbón, una joven que, cuando nació, en opinión de su padre, era «gracias a Dios igual que su madre», pero que con el tiempo ha evolucionado más a Sáenz de Tejada que a Borbón. Según su progenitor, «mi hija ha salido a mi familia, me recuerda mucho a mi madre, Concepción Sáenz de Tejada, una mujer muy elegante con mucho estilo, como Victoria». La quinta candidata en la línea de sucesión al trono español ha pasado su vida en un conflicto permanente con la exposición pública, dado que vió en casa cómo a sus padres les ha incomoda sentirse objetivo mediático, de ahí la sorpresa al aceptar ser el centro de atención durante un fin de semana en la Feria de Sevilla y recorrer el coso taurino con mantilla y en coche de caballos.

Esta ha sido su primera puesta de largo social, de la que hasta la fecha ha carecido, pero no se descarta que se celebre una segunda próximamente. Durante este año, Victoria Federica «está haciendo una especie de curso puente porque el sistema inglés es diferente al español y para que le convaliden tiene que cursar asignaturas que en Inglaterra no tuvo», según su padre. Además, aprovecha el tiempo libre para sacarse también el carné de conducir. El próximo curso estudiará Administración de Empresas en el mismo centro norteamericano de la calle Velázquez, en Madrid, en la que estudia su hermano.

Cuando nació por cesárea, era presidente del Gobierno José María Aznar y ella ocupaba el cuarto lugar en la sucesión al trono, detrás de su tío Felipe, su madre, la Infanta Elena y su hermano Froilán. Pesó 3,540 kilos y midió 53,5 centímetros. No tiene título nobiliario, pero sí tratamiento de Excelentísima Señora con honores de Grande de España. En dieciocho años hemos visto cómo pasaba de ir pegada a un calcetín del que no se separaba a cambiarlo por un iPhone, que también le sirve para hacer fotos y colgarlas en sus redes sociales, cuyos perfiles son privados. Aún no se le conoce una mala actitud en público, todo lo más una cara de sorpresa o enfado. Es callada y discreta y no se ha criado en un palacio pero los conoce y los frecuenta. Con sus amigos esquía, va al campo o sale de fiesta. Aunque su familia se niega a confirmar la relación, son fuertes los rumores que apuntan a que vive su primer amor con el torero Gonzalo Caballero. Es frecuente verla en las plazas de toros cada vez que él torea, aunque ella es una gran aficionada a los toros como su madre y su abuelo. Gonzalo Caballero, diez años mayor que la nieta del Rey Emérito, forma parte de la pandilla de Froilán y a él se dirige llamándole «bro», contracción en inglés de la palabra «brother» (en español, hermano). Es frecuente verles rodeados de amigos en fincas, tentaderos y monterías, donde la pareja se deshace en arrumacos y caricias.