Moda

Última tendencia: el estilo Máxima chic

Última tendencia: el estilo Máxima chic
Última tendencia: el estilo Máxima chiclarazon

Durante décadas, las cabeceras y revistas de moda más importantes del mundo seleccionan las creaciones de los diseñadores bajo titulares sorprendentes, como safari chic, lady punk o hippie glam, generando así galácticas pautas de tendencia que se convierten en la guía de numerosas mujeres. Un verdadero peligro para las lectoras poco experimentadas que pueden acabar disfrazadas de cualquier cosa. O para los asesores y estilistas de «celebrities» que, cegados por el último grito, anulan la personalidad real del personaje. Sin embargo, cuando la tendencia la marca una persona pública, asesorada por profesionales que saben elegir, combinar y conducir las riendas de su imagen, adaptando cada una de las prendas y complementos a su personalidad y figura, el resultado es, indiscutiblemente, un éxito, aunque el color no sea el que está en boga o el largo de la falda y la manga sea estrictamente el marcado por el protocolo. Éste es el caso de Oleg Cassini, creador del «look Jackie», que convirtió a Jacqueline Kennedy en un referente para miles de mujeres y el icono de estilo toda una década. Clásica, aunque con un toque moderno, su elegancia marcó un antes y un después en la manera de vestir, y su estilo permanece en la historia como sinónimo de buen gusto.

Quizá la historia se repita. Quizá, a partir de ahora, se empiece a hablar de la nueva tendencia Máxima chic, un nuevo estilo lady creado por y para la reina de los holandeses, «looks» que exporten la imagen joven, dinámica, sensata, moderna y eficiente de la institución monárquica. Me gusta disfrutar de los tesoros históricos de un país, y las joyas lo son. Máxima de Holanda siempre las saca a relucir sin pudor y, en esta ocasión nos regala el deleite de un precioso juego de broche, pulsera y pendientes en aguamarinas y diamantes, que destellan discretamente sobre el escenario perfecto. Del espléndido y sencillo vestido en azul tiza, cortado con gran maestría y entallado en la cintura con un pliegue asimétrico, me llama la atención la impecable puesta de mangas con una sisa oblicua y las costuras montadas. Es un trabajo artesanal complicado y laborioso que pocos «couturiers dominan». Su imagen es muy equilibrada, una combinación fresca y sofisticada que transmite afecto, cercanía y espontaneidad, sin perder el «glamour» del majestuoso papel que el destino le tenía reservado. Ahora, quizá la moda también le deba el titular de una tendencia: Máxima chic. El tiempo lo dirá.