Palma quiere relanzar su buena fama para el verano

Xisca Perelló, Rafa Nadal y el Rey, durante una cena en Mallorca el pasado año
Xisca Perelló, Rafa Nadal y el Rey, durante una cena en Mallorca el pasado año

Palma teme al estío. Santander, Peralada y Mérida fueron los grandes festivales del verano español, ahora tan lleno de interrogantes. Cunde el «¡qué será, será!», mientras el capitán Roig repite su lista de sobresalientes del Starlite que Antonio Banderas y Sandra García San Juan afincan en La Cantera marbellera. Este año, menos mal, han olvidado a Julio Iglesias –que parecía ya de la plantilla–. Pues bien, velan armas cara a un verano que preocupa a los mallorquines, conscientes de que habrá una desbandada colectiva de nuestros «royalties». ¡Qué tiempo tan feliz aquel en el que las vacaciones comenzaban con Julio, los Reyes se instalaban en Marivent a mediados de mes y la actividad era imparable! El culmen del mes estival lo ponía la regata «Trofeo Agua Brava», un divertido guirigay patrocinado por Perfumería Puig que incluso pagaba el alojamiento del jefe de la Casa del Rey. O así lo contaban Enrique Puig y la infatigable María Dolores. Todos se disputaban poder entrar en el Club Náutico como ahora lo hacen en el Port Adriano, que bien podría sustituir a Portals, tan visitado por el Rey –sobre todo en la cena–. El año pasado dió la vuelta al mundo una foto del Monarca, tenedor en mano, compartiendo con Nadal y Xisca una comida. Como Zapatero lo hizo con Clinton en Casa Lucio durante su visita, aunque hoy sea ya más conocido por ser «el marido de Hillary». Port Adriano, a veinte minutos de la capital, sigue dando la bienvenida a asiduos como Armani, que ya no atraca en Ibiza. Valentino guarda malos recuerdos de la isla: cenas intolerables por unos precios abusivos.

Este año, La Copa del Rey no tendrá el respaldo emblemático del Fortuna, un escaparate que cada año nos permitía repasar, descubrir y comprobar no sólo qué nuevos invitados tenía Marivent, sino el estado físico de sus ocasionales inquilinos. Doña Letizia siempre aborreció esta «vacación» que soportó durante los primeros años de casada y mientras Leonor y Sofía fueron pequeñas. Palma le parecía asfixiante.

«Los invitados de la Copa no se alojarán en hoteles; pernoctarán en barcos anclados en el Village, que estará frecuentado por nombres de la moda y la música», me anticipa Javier Escobar, que renace de sus cenizas. Inolvidable fue su aportación a los Juegos Olímpicos de Barcelona donde devolvió a Pertegaz la preeminencia que le correspondía al montar la vuelta de Pat Cleveland vestida como «Dama del paraguas» por el genio de Manolo. Eclipsó a Claudia Schiffer, entonces en pleno apogeo. El toque de alta costura aportó un atractivo inédito a la jornada inaugural, en la que sudamos de lo lindo. Bienvenida sea la organización de un Escobar que enseñó a los actuales relaciones públicas. Les falta glamour. Y educación.