Hostelería

«Me tendré que replantear si me tomo la cerveza en el bar o en casa»

Dos camareros de un establecimiento aprovechan parte de su tiempo libre para salir a la calle a fumar un cigarrillo.
Dos camareros de un establecimiento aprovechan parte de su tiempo libre para salir a la calle a fumar un cigarrillo.larazon

Madrid- Ayer fue el primer día laboral en el que los ciudadanos tuvieron que dejar de fumar en todo tipo de establecimientos. Muchos salieron a la calle resignados a fumarse el cigarrillo de la sobremesa y otros prefirieron aguantar sus ganas por no pasar frío.

Fernándo es el maitre de un restaurante situado el la Plaza Mayor de Madrid. Como trabajador de la hostelería, afirma que «a día de hoy no hemos notado que haya disminuido la gente en el establecimiento. Los fumadores han salido a fumar fuera sin quejarse y en este tiempo sólo hemos tenido que decir a una señora que no podía fumar dentro del local».

A Jorge Romero, fumador de 65 años, la nueva ley no le ha sentado nada bien y no duda en criticar los efectos negativos que tiene sobre la imagen del fumador. «Es una medida muy represiva, no somos delincuentes por fumar un cigarro. Veo bien que se haga una norma sobre el tabaco, pero no tan estricta. Tenemos que salir a la calle a pasar frío cuando se podría haber habilitado algún lugar dentro del establecimiento, pero no hacia falta llegar hasta este extremo» explica indignado.

José Antonio es dueño de un bar y a su vez es fumador. Al ser preguntado sobre cómo cree que le afectará a la hostelería esta ley afirma que «los efectos verdaderos se verán a largo plazo, todavía es muy pronto para dar un avance del tema». Como fumador, «tendrá que controlar sus ganas antes de encender un cigarrillo en la barra» y cree que «los paseos del camarero se multiplicarán, ya que habrá mucha gente que opte por tomar algo en la terraza, aunque tenga que estar con el abrigo y los guantes».

Ve bien la nueva ley ya que «si no es de esta forma, nadie iba a obedecer» y está en contra de las páginas de internet en las que la gente puede denunciar al establecimiento que infringe la normativa «no tienen porque perseguir ni espiar a los bares, eso ya es demasiado».

Jose Luis Calvente y Natalia Méndez trabajan como camareros en una taberna de Madrid y aprovechan cinco minutos de su tiempo libre para salir a fumar un cigarrillo a la puerta «No veo bien que tenga que salir a pasar frío; además como camarera creo que quienes en realidad van a ganar serán quienes tengan locales con terraza y nosotros perderemos clientela» opina Natalia, la cual está a favor de las denuncias a través de la web «si se pone la ley habrá que cumplirla con todas sus consecuencias, aunque no nos guste».

Javier Mata no fuma y cree que esta medida será muy positiva: «Tendrían que haberla puesto antes. La gente que quiera ir a un bar lo va a hacer aunque no se pueda fumar. También sube la gasolina todos los años y la gente sigue usando el coche». Algo en lo que coincide Óscar Pose, un camarero no fumador, quien añade que «la gente está aceptando bien la ley antitabaco porque hubo otra antes y no ha pillado como algo nuevo».

Para Miguel Ángel, fumador desde pequeño, es «una medida indignante». «Me veo como un bicho raro, como si fuera alguien que hace algo malo al resto de personas y debo de pagar por ello. Además, ahora me tendré que replantear si la cerveza del medio día la tomo en el bar o lo hago en mi casa».