Ocho de cada diez españoles está en contra de que se vuelva a fumar en bares

Casi ocho de cada diez españoles (78%) vería mal que se permitiese de nuevo fumar en bares y restaurantes y el 82% cree "acertada"la decisión de prohibir el tabaco en lugares públicos cerrados, por lo que se muestra en contra de modificar la normativa.

Estas son algunas de las conclusiones de una encuesta elaborada por la Sociedad Española de Medicina de Familia y Comunitaria (Semfyc) en centros de salud de toda España a 4.000 ciudadanos, entre los que había fumadores, no fumadores y ex fumadores. La encuesta ha sido presentada hoy en rueda de prensa coincidiendo con la celebración de la XIII Semana sin Humo, que se celebra hasta el próximo día 31 bajo el lema "Tú lo dejas. Tú ganas", una iniciativa en la que participan los centros de atención primaria de todas las comunidades autónomas.


Los datos contrastan con "algunas voces que se han alzado"pidiendo la relajación de la ley antitabaco, "sobre todo con fines recaudatorios", ha señalado la vicepresidenta de la Semfyc, Ana Pastor, quien ha pedido a los gobernantes que "escuchen la voz del ciudadano". La doctora Pastor se refería así a la petición hecha por la Comunidad de Madrid en su Plan Económico Financiero, que presentó al Consejo de Política Fiscal y Financiera (CPFF), sobre habilitar zonas para fumar en bingos, casinos y otros lugares de apuestas,
El trabajo pone también de relieve que un 37% de los españoles cree que los envases genéricos -un paquete más sencillo, sin colores, logotipos y rasgos distintivos- podría restarle atractivo entre los adolescentes.


Por el contrario, una gran mayoría (el 62%) de los encuestados cree que tendría un efecto disuasorio escaso o nulo. No opinan así los médicos de familia. La vicepresidenta de la Semfyc ha considerado que sí habría diferencias, ya que un envase atractivo siempre llama más la atención.


Más tajante ha sido el doctor Vidal Barchilón, del Grupo de Abordaje del Tabaquismo de esta sociedad científica, al apostar por ese tipo de envasado. En los últimos años ha aumentado entre los jóvenes el consumo de tabaco de liar, probablemente, según el doctor Barchilón, porque es más barato y porque existe la percepción de que es menos dañino, "aunque no es así". "Es tan perjudicial como el otro", ha subrayado.


Así, la encuesta revela que un 26% cree que este tipo de tabaco es menos lesivo que los cigarrillos comunes, un porcentaje que se eleva hasta el 32% cuando se trata de los menores de 30 años. La encuesta indaga también en cómo han cambiado los hábitos de los fumadores año y medio después de entrar en vigor la ley que prohíbe fumar en lugares públicos cerrados y un 90% dice acudir igual o más a lugares de ocio.


Por su parte, un 20% asegura que fuma menos en el hogar, un 12% más y un 57% igual que antes, mientras que un 10% no consumía tabaco antes ni lo hace ahora. En el coche el efecto es parecido: un 15% confiesa que ahora le cuesta más encender un cigarrillo mientras conduce o va de acompañante; un 9% fuma más a menudo y un 46%, con la misma frecuencia que antes.


A este respecto, la doctora Pastor ha considerado que extender la prohibición de fumar a los vehículos privados sería "un gran avance"respecto al tabaquismo pasivo, pero "bastante arriesgado en cuanto a la libertad de las personas". La encuesta señala que este año, hasta enero, un 35% ha hecho algún intento de abandonar el tabaco, cuando en 2010 era un 31% y en 2009 un 25%.


Aunque no existe un perfil sobre los ciudadanos que quieren dejar de fumar, el doctor Barchilón ha asegurado que cada vez son más dependientes, por lo que les cuesta más conseguirlo. La doctora Pastor ha incidido en que cuantas más veces se intenta hay más posibilidades de éxito, por lo que "reincidir"forma parte del proceso.


El 73% de los consultados afirma haber recibido algún consejo en el último año; un 77% dice que le gustaría que la recomendación les llegara en el centro de salud, muy por encima de la farmacia (5%) o el hospital (2%). Lo principal para dejar el tabaco es la motivación, ha asegurado el doctor Barchilón, quien ha precisado, no obstante, que hay tratamientos que ayudan a que la abstinencia se mantenga al menos durante un año. La doctora Pastor ha destacado que en los dos últimos años se ha producido una mayor implicación de los médicos y enfermeras, que son conscientes de que el entorno actual puede favorecer aún más el abandono del cigarrillo.