La Fiscalía recurre la «absurda» sentencia que absolvió al asesino de Pagaza de ser de ETA

MADRID- Asesinó al jefe de la Policía Municipal de Andoain, Joseba Pagazaurtundua, en febrero de 2003. Y lo hizo siguiendo órdenes de la banda criminal y con un arma facilitada por los terroristas. Sin embargo, la Audiencia Nacional condenó a Gurutz Agirresarobe por el asesinato de Pagaza a 32 años de prisión, pero no por pertenencia a ETA al no hallar pruebas de que formara parte de uno de sus «comandos». La Fiscalía de la Audiencia Nacional ha elevado ya a la del Tribunal Supremo (TS) el recurso de casación, por infracción de ley, a esa sentencia, al considerar que la conclusión a la que llegó el tribunal –presidido por el magistrado Alfonso Guevara– es «absolutamente ilógica y absurda».

En el escrito, al que ha tenido acceso LA RAZÓN, la Fiscalía muestra su «más absoluto desacuerdo» con la resolución y recuerda a la Sala que, según la jurisprudencia del TS, para condenar a Agirresarobe por pertenencia a ETA no es necesario «acreditar a qué "comando", talde o cuadrilla pertenecía el acusado», sino que lo trascendente es que «ha sido el brazo ejecutor de una orden directa» dada por la banda.

«Sólo quien es miembro de ETA recibe y cumple las instrucciones directas de la organización en la ejecución material de un crimen tan grave», añade. Además, el fiscal asegura que la militancia en ETA del acusado «no es esporádica» y que sus discrepancias con la dirección etarra se limitaban a que no quería convertirse en «liberado» (pistolero a sueldo de la banda).

ETA, hace hincapié el fiscal, «le entregó un arma perteneciente a uno de sus "comandos"» (que había sido utilizada para asesinar dos años antes al presidente del PP en Aragón, Manuel Giménez Abad). La banda terrorista, subraya, «sólo entrega sus armas ya empleadas a miembros integrados en "comandos"operativos».

Uriarte dice que las víctimas no marcan la política
El obispo emérito de San Sebastián, Juan María Uriarte, cree que, aunque el dolor de las víctimas de ETA es «muy respetable y todo lo que se haga por repararlo será poco», este colectivo no debe» marcar la dirección política del Gobierno». En una entrevista en «El Correo», Uriarte señaló que «no es moralmente lo mismo» el asesinato de una persona por parte de ETA que la muerte de un terrorista al explotar su propia bomba porque, «en el primer caso, hay una gravísima violación de los derechos humanos de una persona y no así en el segundo».