Malas vibraciones: José SANTOS

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El alerón trasero móvil que facilita los adelantamientos tiene problemas de juventud. Ayer los sufrió Alonso. Tradicionalmente, las alas traseras de un F-1 no tienen ajuste. El plano superior va rígidamente unido a las derivas laterales, formando un conjunto muy sólido. Este año tiene que bajar y subir, por lo que hay que permitirle rotar respecto a la parte trasera. Esto conlleva nuevas piezas y menos rigidez de montaje. Al estar tan alto se trata de hacerlo lo más ligero posible para mantener bajo el centro de gravedad. Además, está sometido a vibraciones difíciles de reproducir para el simulador y necesita un sistema hidráulico y un balancín. Por si fuera poco, en Sepang hay dos rectas muy largas donde todos los pilotos han utilizado mucho el alerón móvil el viernes y el sábado. Menos soporte, más vibraciones, más piezas y más tiempo de uso siempre dan más posibilidades de problemas, como los que ha habido en Malasia. Pero también hemos visto que la capacidad de encontrar soluciones a los nuevos retos en F-1 es grande y el tiempo de respuesta, muy corto, por lo que los equipos están ya pensando en hacer el sistema más fiable.