Kaufmann triunfador de una noche irregular

De G. Puccini. Intérpretes: K. Mattila, J. Kauffmann, J. Uusitalo. Dtor.: M. Armiliato. Dtor. escena: L. Bondy. Festival de Munich.

Esta «Tosca» ofrecía en escena a dos de los cantantes de mayor proyección en los últimos años, aunque ninguno sea latino, y la duda consistía en comprobar el juego que podrían dar en una ópera tan italiana. El resultado fue irregular y, en parte, decepcionante. Karita Mattila es la inolvidable protagonista de «Katia Kabanova» en el Real, pero Tosca es otro animal muy distinto y la voz de la finlandesa no tiene la misma adecuación a este repertorio. Por otro lado, su estado vocal no está como hace dos años y su interpretación no resulta convincente. El tenor muniqués Jonas Kaufmann es uno de los ídolos de hoy y no faltan razones para ello. Es cierto que su emisión es algo entubada y artificial, pero su bellísimo timbre oscuro y su capacidad de emocionar están fuera de discusión, aunque en algunos momentos resulte algo almibarado. Su Cavaradossi tuvo momentos muy buenos, dentro de una cierta frialdad. En cualquier caso, fue el triunfador de la noche, que no fue sino el preludio al triunfo de ayer en «Lohengrin» durante la apertura de Festival de Bayreuth. El barítono finlandés Juha Uusitalo fue un Scarpia sin interés. Marco Armiliato se ha convertido en el director preferido por las grandes figuras. Su dirección fue demasiado rutinaria en los dos primeros actos. El público no se lo perdonó. La producción de Luc Bondy es un trabajo muy tradicional, poco brillante, pero no escandaloso.