Obama: «Bienvenidos a casa»

Obama se desplazó al Fuerte Bragg para intentar aumentar sus apoyos de cara a las elecciones de 2012
Obama se desplazó al Fuerte Bragg para intentar aumentar sus apoyos de cara a las elecciones de 2012

NUEVA YORK- El presidente Barack Obama se desplazó ayer hasta el Fuerte Bragg, en Carolina del Norte, para rendir tributo a sus tropas tras casi nueve años de guerra en Irak. Así las cosas, declaró «no sólo el fin de la batalla, sino la marcha final con destino a casa». Obama eligió para su discurso este fuerte, base de las operaciones especiales del Ejército, que ha sido uno de los más afectados por la guerra y que ha perdido más de doscientos soldados desde marzo de 2003, cuando empezó la operación. Pero Obama nunca ha declarado la victoria de esta contienda, a la que se opuso desde el principio, y se ha llevado la vida de más de 4.500 soldados estadounidenses y herido a más de 32.000. Aún así, el presidente sacará partido al final de esta guerra en la campaña electoral que se avecina y que le ocupará el próximo año 2012, ya que ésta es una de las pocas promesas electorales que ha podido cumplir. Pero poco importa al electorado estadounidense el buen currículum del estadounidense como comandante en jefe fuera de las fronteras. Sobre todo si en casa los ciudadanos se las ven y desean para poder llegar a fin de mes y los analistas ya comienzan a hablar sin tapujos de una segunda recesión. De hecho, el apoyo a Obama está en su nivel más bajo desde que llegó a la Casa Blanca en enero de 2009. «La guerra de Irak pertenecerá pronto a la historia, y vuestro servicio pasará a la posteridad. Es un gran logro», explicó el presidente en este fuerte, ubicado en un estado donde ganó por la mínima en las elecciones presidenciales de 2008. Por ello, el Comité Nacional Demócrata ha decidido celebrar su Convención antes de las presidenciales en este estado.

La recepción de Obama de ayer fue un anticipo de la llegada definitiva. Todas las tropas habrán regresado a Estados Unidos a finales de este mes de diciembre, a pesar de que el presidente haya prometido la cooperación de Washington a Irak con asistencia civil debido al futuro incierto al que se enfrenta el país sin la presencia de Estados Unidos. El presidente fue presentado ayer por la primera dama, Michelle Obama, que participó para ayudar a la Casa Blanca a transmitir el lado humano de la ceremonia. Ya sobre el escenario, Obama se aprovechó de sus capacidades de gran orador: «Siempre supimos que este día llegaría. Lo hemos sabido ya desde hace tiempo. Pero, siempre hay algo que queda cuando una guerra se prolonga durante tanto tiempo», destacó entre los aplausos de sus soldados en este estado, vital para que el presidente pueda continuar en la Casa Blanca tras las elecciones del año que viene.