Historia

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Un presidente para renovar y unir a los propagandistas

Carlos Romero, candidato de las elecciones a la asociacion catolica de propagandistas
Carlos Romero, candidato de las elecciones a la asociacion catolica de propagandistaslarazon

Las teselas doradas del hermoso mosaico del padre Rupnik, en la capilla del Colegio Mayor San Pablo, destellan a la luz de los focos mientras entran los miembros de la Asociación Católica de Propagandistas (ACDP). No todos han madrugado hoy para la misa de las nueve y media, pero los que lo hacen escuchan el Evangelio: Jesús se apiada de las gentes, que son «como ovejas sin pastor». También los propagandistas han de elegir su pastor, y votarán a su presidente en cuanto acabe la misa. Quizá el oficiante, César Franco, obispo auxiliar de Madrid y consiliario de la asociación señale este pasaje en la homilía. A otros les llamará la atención otra frase: «y Jesús llevó a los apóstoles a un lugar apartado para enseñarles con calma».

La ACDP está dividida. Ha habido dos candidatos a la presidencia y los socios han tenido que elegir. Pero las tendencias eran transversales. «Lo esencial para los propagandistas es que nuestro presidente dedique sus esfuerzos a nuestra asociación, a atenderla con afecto y esmero, a escuchar a sus miembros, a preservar su unidad, a fortalecer la vida espiritual», nos decía hace un par de días por escrito uno de los partidarios de la candidatura de Carlos Romero. Él no sabía que el evangelio de hoy trataría precisamente de eso: un retirarse, un formarse, un «hacer comunidad»... y luego volver a la vida pública. ¿Cambiará esta lectura algún voto?

Muchos lo esperan, por el bien de la entidad. Desean un presidente que recupere el espíritu de los fundadores, del cardenal Herrera Oria y el padre Ayala. En el Colegio San Pablo votan apenas unos 50 propagandistas: otros 220 ya lo hicieron por correo. Pero cada voto es clave. Para el Ángelus de las doce, ya se conocerá al ganador. Tendrá el deber de unir a la asociación. Algunos socios comentan que está más dividida que nunca, más que con la República, más que con Franco, más que en la Transición (cuando ministros franquistas y convencidos demócratas eran socios de ideas bien diversas).

El nuevo presidente habrá sido elegido en un proceso asociativo, «no a dedo, como en una empresa», apunta un socio veterano. «La historia es importante en nuestra asociación», aseguran. Fundada hace 101 años, con el modelo de tres mártires beatos de la persecución de los años 30 (y casi otros cien casos en estudio), con 28.000 alumnos en sus centros del CEU, el pasado y el futuro son un desafío para la ACDP.