El Estado nacionaliza Banco de Valencia por 1000 millones

Valencia- El Banco de Valencia ha sido nacionalizado por el Estado al recibir una inyección de recursos públicos de 1.000 millones de euros por parte del Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria (FROB), que se hace así con el control del 90 por ciento del capital de la entidad.

El organismo dependiente del Banco de España ha suscrito una ampliación de capital de 4.992 millones de acciones del Banco de Valencia a razón de 0,2 euros cada una, según figura en los registros de la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV). El FROB ha hecho efectiva de esta forma la ayuda provisional, que fue notificada y autorizada en su momento por la Comisión Europea, a la espera del plan de reestructuración definitivo. El organismo anunció el pasado 21 de junio su decisión de aplazar temporalmente tanto la subasta del Banco de Valencia como la de Catalunya Caixa a la espera de que se concrete la valoración del sector bancario español en curso por parte de evaluadores y auditoras independientes y el rescate de la banca española.

El FROB está comprometido a garantizar la viabilidad de las entidades bajo su control, para lo que prevé inyectar el capital o prestar los apoyos financieros necesarios en aras de garantizar el normal funcionamiento de las entidades y asegurar su capacidad para cumplir con sus obligaciones con depositantes y acreedores. La nacionalización efectiva del Banco de Valencia se produce el día después de que el FROB acusara a ex directivos de la entidad de defraudar 137 millones y solicitara a los tribunales el embargo de sus cuentas bancarias y de sus bienes por dicho importe. En la denuncia presentada ante la Audiencia Nacional, el organismo informa de que en su labor de administrador ha detectado la presunta comisión de delitos de estafa, administración desleal y apropiación indebida por parte de ex directivos del Banco.
 

Apropiación indebida y estafa
Según la denuncia de los actuales gestores del Banco de Valencia, intervenido por el Banco de España en 2011, los ex directivos de la entidad deben responder por la responsabilidad civil que se ha derivado de los delitos de los que se les acusa: estafa, administración desleal y apropiación indebida. Cifran en 137 millones de euros las pérdidas provocadas al banco «con operaciones de dudosa racionalidad económica». La denuncia se dirige, principalmente, contra el ex consejero delegado del Banco de Valencia Domingo Parra, contra su socio Aurelio Izquierdo y contra el empresario Eugenio Calabuig.