Zapatero: «Un triunfo definitivo y sin condiciones»

Deja en manos del próximo Gobierno la decisión de abrir un diálogo con ETA

El jefe del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, leyó ayer una declaración institucional sobre el comunicado de ETA
El jefe del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, leyó ayer una declaración institucional sobre el comunicado de ETA

En el descuento de su último mandato, a dos meses de abandonar La Moncloa, el jefe del Gobierno, obsesionado con el fin de ETA, recibió ayer la noticia que esperaba se produjera en cualquier momento desde hace un año: el «cese definitivo» de la violencia etarra. De ahí que José Luis Rodríguez Zapatero, «consciente de la importancia trascendental del anuncio», no ocultara su «legítima satisfacción por la victoria de la democracia». «Una satisfacción teñida por el recuerdo inolvidable del dolor causado por una violencia que nunca debió producirse y que no ha de volver jamás», declaró tras conocer el comunicado. Acto seguido, se felicitó por el triunfo del Estado de Derecho «definitivo y sin condiciones».

Momentos antes de comparecer ante los medios de comunicación, telefoneó al líder de la oposición Mariano Rajoy, con quien intercambió opiniones sobre el anuncio etarra. En esta semana, es la segunda ocasión en la que ambos dirigentes hablan de ETA. La primera fue este lunes. Zapatero, que estuvo en contacto permanente con el Rey, también conversó con el presidente francés.

No en vano en su larga lista de reconocimientos públicos Francia y Nicolas Sarkozy ocuparon un lugar destacado. A su juicio, se ha contraído una «perpetua deuda de gratitud y solidaridad» con las autoridades galas. Es más, consideró determinante para el fin de ETA «la amistad con España» de Sarkozy. No sólo la colaboración gala ha sido decisiva, a su juicio, en este desenlace, también lo ha sido la unidad de los partidos democráticos «españoles y vascos».

Tras su conversación con el presidente del PP, al filo de las ocho de la tarde, compareció ante la Prensa para valorar el anuncio de ETA. Zapatero, que leyó una declaración institucional y no admitió ninguna pregunta, dejó en el tejado del próximo presidente –que, según todas las encuestas, será Rajoy– la respuesta a si el Gobierno abrirá un «diálogo directo» con la banda para abordar «las consecuencias del conflicto», es decir, para hablar de presos y de entrega de las armas, tal y como demanda ETA. «Al Gobierno y al Parlamento que resulten de las elecciones les corresponderá conducir esta nueva etapa, que deberá responder a un compromiso unitario», sentenció. Zapatero atribuyó el «cese definitivo» a todos los gobiernos democráticos y a sus presidentes, así como al trabajo de los ministros del Interior y, en particular, a la labor de Alfredo Pérez Rubalcaba y de José Antonio Alonso, el primer titular del Interior de su Gabinete. Por supuesto, no se olvidó a la hora de compartir el «triunfo» de las Fuerzas Seguridad del Estado, de la Justicia y de los servicios de inteligencia. En su declaración, tuvo un especial recuerdo para las víctimas. «La nuestra será una democracia sin terrorismo, pero no sin memoria. La memoria de las víctimas, de cada una de las 829 víctimas mortales... nos acompañará siempre».