Costa de Marfil celebra las elecciones más libres de su historia

Tras una guerra civil de cinco años y un periodo de estabilización de otros tres, Costa de Marfil celebrará el próximo domingo las elecciones más libres de su historia, que por primera vez ofrecen a todos los líderes políticos la oportunidad de evaluar su verdadero peso en la vida nacional.

Por primera vez se enfrentan también los conocidos popularmente como "los tres grandes", que dominan el escenario político desde la muerte del "padre de la Patria", Félix Houphouet Boigny: el presidente saliente, Laurent Gbagbo; el ex presidente Henri Konan Bedie y el ex primer ministro Alassane Ouattara. A los tres se suman otros once candidatos que se presentan a unas elecciones que los marfileños quieren ver como el fin del conflicto político-militar que se inició en Costa de Marfil el 19 de septiembre de 2002.

La guerra se inició con el levantamiento del musulmán y norteño Movimiento Popular Marfileño del Gran Oeste (MPIGO), encabezado por Guillaume Soro, contra los cristianos del sur, liderados por el Gobierno del presidente Gbagbo. Desde 2003, las partes enfrentadas firmaron varios acuerdos de paz que después fueron violados, hasta que, en 2007, Soro, cuyo MPIGO -unido a otros movimientos- pasó a denominarse Fuerzas Nuevas, fue designado primer ministro y se unió al Gobierno, aunque las guerrillas no se desmovilizaron ni se desarmaron.

Las tareas a las que tendrá que enfrentarse el próximo presidente de Costa de Marfil son de gran envergadura, puesto que el 89 por ciento de los habitantes del país vive por debajo del umbral de la pobreza. Aplazadas varias veces desde 2005, las elecciones presidenciales se celebran en un contexto socio-económico poco esperanzador, en el que los sindicatos aseguran que, en los últimos años, los salarios han perdido capacidad adquisitiva y el desempleo, según las cifras oficiales, casi se triplicó entre 2002 y 2008 en la zonas urbanas.

Por otra parte, a dos días de las elecciones, aún no está claro si la polémica cuestión de los documentos de identidad y votación ha quedado completamente resuelta o no, puesto que se han producido numerosos problemas durante las operaciones de registro de votantes. En algunas comunidades se ha denegado el registro o la recogida de su tarjeta de elector y su carné de identidad a muchas personas, e incluso en ocasiones se les ha eliminado de la lista de votantes sin razón alguna, según diversos representantes políticos. Pese a esto Soro dijo ayer que, de los 5,7 millones de electores registrados, el 90 por ciento de los de Abiyán y el 80 por ciento del resto del país están ya en posesión de su tarjeta de votación, en respuesta a quienes han manifestado su preocupación por el retraso en la entrega de estos documentos.

Hoy, ha sido declarado día festivo para que los retrasados puedan recoger sus tarjetas y no dar la razón a los agoreros que vaticinan que los comicios se volverán a suspender en el último momento. A pesar de la celebración de estos comicios, resultado del Acuerdo Político de Uagadugu del 4 de marzo 2007 que acabó con la guerra civil, los analistas locales aseguran piensan que las tensiones políticas y sociales seguirán en Costa de Marfil. "Fueron demasiados los que sufrieron la guerra y siguen sufriendo sus consecuencias", señalan estos comentaristas, que recuerdan la pérdida familiares, puestos de trabajo y propiedades, aparte del hecho de que las guerrillas próximas al poder no has sido desmovilizadas ni desarmadas. Pese a todo, los marfileños parecen estar dispuestos a acudir a las urnas el 31 de octubre con la expectativa de que las elecciones les permitan, al menos, salir de la crisis económica y mejorar sus condiciones de vida.