La defensa alega que Ussía no tenía el corazón roto al llegar el Samur

Aporta un informe de Javier Ladrón de Guevara, profesor de Medicina Legal, que confirma esta versión.

La defensa alega que Ussía no tenía el corazón roto al llegar el Samur
La defensa alega que Ussía no tenía el corazón roto al llegar el Samur

MADRID- El as en la manga de la abogada de Antonio Sánchez, alias «Toño» se basa en los primeras momentos tras la supuesta paliza que recibió Álvaro Ussía. Según la defensa del principal acusado por la muerte del joven de 18 años, «en la primera ecografía no se observan rotura dentro del pericardio, ni signos de traumatismos. Además, tampoco hay sangre en el saco pericárdico». Es decir, sostienen que en los primeros momentos tras el fatídico encontronazo entre Álvaro y sus agresores no se observa en el cuerpo de la víctima un aplastamiento del corazón. Por ello consideran que «la rotura se produjo a posteriori y no se descarta que el masaje cardiaco intenso la causara». El escrito, redactado el pasado 5 abril, abre la puerta a una nueva hipótesis que se insinuó en los primeros momentos de la causa, cuando se comenzó a tomar declaración a todos los implicados y testigos. Podían haber sido las técnicas de reanimación las causantes de la rotura del corazón y por ende, las de la muerte de Ussía.La defensa de «Toño» no sólo expone esta teoría sino que aporta además un informe redactado y elaborado por Javier Ladrón de Guevara, profesor titular de Medicina Legal de la Universidad Complutense. En él, el experto descarta que la rotura traumática del corazón de Álvaro Ussía se produjera a consecuencia de los golpes del principal acusado. Para Ladrón de Guevara, antes de la llegada de los servicios sanitarios del Samur, el joven no tenía el corazón roto.Los facultativos de las ambulancias también aparecen en el resto de los escritos de las defensas. Así, por ejemplo se les cita en más de una ocasión para más que insinuar un consumo de estupefacientes.«De las citadas declaraciones –de una enfermera y una doctora del Samur- se desprende la posibilidad de que el Sr. Ussía hubiese consumido algún tipo de sustancia estupefaciente, en concreto drogas de diseño, visto los síntomas que tenía, al presentar unas pupilas anisocóricas». En ese sentido alude a que la facultativo declaró «que las pupilas le parecían muy raras, sospechosas, un inconsciente no tienen los ojos abiertos, la hizo sospechar que podía haber tomado alguna droga, por eso puso ‘dudoso consumo de drogas'».En su escrito, como argumento de que el joven no falleció por los golpes recibidos, relata también que en el lugar de los hechos acudieron tres médicos distintos «que no palparon ninguna crepitación que pudiera dar el signo de nuinguna fractura ni de ningún hematoma». y que cuando llegaron «estaba respirando bien».De hecho, alude a que una enfermera del Samur aseguró que cuando llegaron al Balcón de Rosales el joven «respiraba espontáneamente, tenía una frecuencia respiratoria de 18, que está dentro de los estándares normales, ventilaba espontáneamente y estaba con los ojos abiertos».Ésta es una de las conclusiones principales que esgrime la defensa de David Sancio, uno de los porteros de la discoteca «El Balcón de Rosales» que está acusado de cooperador necesario en la muerte de Álvaro Ussía. En ese escrito se rechaza que esa sintomatología obedeciese a algún golpe en la cabeza o a la fata de oxígeno, por lo que el fallecimiento del joven ha podido estar «directamente relacionado con dicha ingesta» de drogas.Nuevo informe de sangreDe hecho, las defensas de los tres acusados solicitan que, como prueba pericial anticipada, se practique un nuevo informe de muestras de sangre del fallecido, a efectos de determinar si consumió o no ese tipo de drogas y «a fin de esclarecer las verdaderas causas de la muerte» del joven Ussía, tal como señala en su escrito la representación de Antonio Sánchez Serrano, «Toño», considerado autor de los hechos y para quien el fiscal solicita 15 años de cárcel. Una prueba que resulta, incide la defensa del tercer acusado, David Alonso, «pertinente y necesaria» a la vista del testimonio de la doctora del Samur, «pues afirmó que le inyectaron determinados medicamentos y que parecía que el Sr. Ussía había consumido drogas». En su escrito de conclusiones, la defensa de «Toño», además de niega directamente cualquier relación con el fallecimiento del joven Ussía. El joven falleció el 15 de noviembre de 2008 tras una agresión a las puertas de la discoteca «El Balcón de Rosales».

Lo que dicen los acusados y las penas a las que se enfrentanAntonio Sánchez, «Toño»: «Disconforme con el Ministerio Fiscal y las acusaciones. Mi patrocinado no es autor de los hechos que se le imputan, como se demostrará en su momento procesal oportuno. Solicitamos la libre absolución». La Fiscalía y las acusaciones piden para él 15 años de cárcel, al considerarle autor material de los hechos.

David Sancio Gutiérrez: «Siendo evidente que no habiendo participado en los citados hechos, no puede ser considerado cooperador necesario de delito alguno. Procede la libre absolución y conceder la declaración de no culpabilidad». Fiscal y acusaciones solicitan para él una pena de 13 años de cárcel como cooperador necesario.-

David Alonso de Aubarede: «No golpeó a Don Álvaro Ussía ni impidió que las personas que estaban en el lugar de los hechos acudieran en su ayuda. No tuvo participación (ni activa ni pasiva) en el fallecimiento» del joven. Se enfrenta también a 13 años de cárcel, como presunto cooperador necesario de la muerte de Ussía.