Experto cree que el labrador ha de cobrar por evitar catástrofes

Expertos citados ayer en la Comisión del Cambio Climático afirmaron que llueve más en la cuenca del Ebro.

El profesor José Luis Rubio (primero por la izquierda, en la mesa) se explica ante los diputados
El profesor José Luis Rubio (primero por la izquierda, en la mesa) se explica ante los diputados

VALENCIA-La Comisión para el Estudio del Cambio Climático pasó ayer desapercibida en Les Corts Valencianes, pero sin embargo los informes que allí se presentaron, en boca de expertos pueden tener enorme trascendencia en el día a día de la Comunitat Valenciana.
El delegado del Centro de Investigaciones sobre Desertificación, José Luis Rubio, afirmó que los agricultores, sobre todo de zonas del interior, deberían «premiarse» por la administración por lo que él denominó «externalidades» y, entre éstas, citó que, cuando el campo está atendido, los cultivos están limpios y las tierras no se dejan baldías, la incidencia de las lluvias torrenciales es menor y que todos los daños que las riadas producen en las zonas bajas de los ríos, tanto de infraestructuras como de vidas humanas, se podrían evitar en gran medida si las tierras de los cauces altos de los ríos estuvieran en uso y producción. Los bancales en producción de las montañas «empapan» mucha más aguas que cuando estos están abandonados y con el tiempo se convierten en pedregales.
En este sentido, el investigador sugirió la posibilidad de «comprar la huerta y protegerla al igual que se protegen otros parajes naturales.
Por su parte, el catedrático y director del Laboratorio de Climatología de la Universidad Jaume I de Castellón, José Quereda, explicó que sí que era evidente que en los últimos años se estaba produciendo un repunte de las temperaturas que se podía cifrar en 0,4 ó 0,5 grados, pero que, sin restar un ápice de importancia a la influencia de la contaminación, también habría que estudiar la posibilidad de que ésta no fuera la única causante del calentamiento sino que también se estuviera produciendo una mayor actividad solar.
Quereda dijo que con un aumento de un grado de la temperatura media y un descenso del cinco por ciento de las lluvias, los recursos de la cuenca del Júcar en el año 2020 se reducirán «de forma dramática».
El profesor dijo que sí se había detectado que «el potencial convectivo de un mar más caliente estaba afectando más a la zona norte de la península ibérica con un aumento de las lluvias: «menos procesos pluviométricos pero más intensos». Y añadió que se estaba detectando que la disminución de las lluvias en la cuenca del Júcar se correspondía con el aumento de las mismas en la cuenca del Ebro, aunque no se manifestó sobre si esta circunstancia justificaba un trasvase.
Los diputados de todos los grupos escucharon con atención...