La obra de Gaya revela su amor a la pintura y a sus artistas más admirados

La muestra, que se podrá visitar hasta el 5 de septiembre, rememora la admiración de Gaya a los grandes pintores.

El artista murciano Ramón Gaya pinta con un pincel uno de sus maravillosos cuadros en su estudio
El artista murciano Ramón Gaya pinta con un pincel uno de sus maravillosos cuadros en su estudio

Murcia- En 1936 estalló la guerra y Ramón Gaya se situó en el lado de la República, pero el final del conflicto con la ascensión de la dictadura franquista le llevó a abandonar España camino a México, donde permaneció catorce años. Aquellos fueron años de soledad, lejos de los museos de Europa, pero rodeado de reproducciones de los cuadros que más apreciaba. Esa añoranza le llevó a hacer honor a unas obras que consideraba plenamente vivas, y quiso hacer un homenaje a los grandes pintores en sus lienzos. La exposición «Ramón Gaya. Homenaje a la pintura», que incluye 50 obras del artista murciano, de quien este año se conmemora el centenario de su natalicio, rememora el amor por la pintura que expresó Ramón Gaya con sus homenajes a los grandes pintores del pasado, desde representantes de la creación oriental del siglo XV hasta Picasso, pasando por Velázquez. Esta exposición, coorganizada por la Sociedad Estatal de Conmemoraciones Culturales (SECC) y patrocinada por la Fundación Cajamurcia, se podrá visitar hasta el 5 de septiembre en el Institut Valencià d'Art Modern (IVAM).Las obras expuestas, procedentes de diversas colecciones particulares y los museos Ramón Gaya de Murcia y Municipal de Madrid, destilan la pasión que el autor sentía por la pintura y que expresó trayendo a sus cuadros a los autores a los que admiraba. El público podrá comprobar cómo entre sus nombres predilectos figuraban Murillo, Van Eyck, Rubens, Tiziano, Rembrandt, Vermeer, Van Gogh, Corot, Cezanne, Turner y, especialmente, Velázquez. Pero, además, se sintió atraído por el pensamiento de tradición oriental, lo que se traduce en su particular tributo a Shü Bun, Chu Ta y Hokusai, así como por la música, a la que dedica sus homenajes a Mozart y Stravinsky.Este diálogo se concreta en cincuenta piezas que Gaya realizó en su madurez, durante los últimos 30 años de su carrera, y que desvelan la connivencia existente entre este artista y sus referentes. El recorrido expositivo ofrece asimismo la oportunidad de admirar el trabajo de madurez de Gaya. La variada nómina de autores en la que Gaya fijó su atención es reflejo de su voluntad de huir de las clasificaciones tradicionales impuestas por la historia del arte. De hecho, decía que «el estilo es una cárcel fabricada por el hombre para guarecerse cuando tiene miedo, cuando se siente perdido, cuando no acierta a ser libre».La apertura de la muestra coincide con la edición por parte de la SECC y Pre-Textos de la Obra Completa de Ramón Gaya, quien se definía a sí mismo como un «pintor que escribe».Con motivo de la exposición se edita un catálogo que reproduce las obras expuestas y contiene textos sobre la vida y la obra de Ramón Gaya de Andrés Trapiello, Pascual Masiá, Consuelo Císcar y poemas de Enrique de Rivas, Alex Susana, Carlos Marzal, José Rubio Fresneda, Eloy Sánchez Rosillo, Vicente Gallego, Francisco Brines y Tomás Segovia. El valor de Ramón Gaya como «icono para toda una generación de la lucha por las libertades», por ello tuvo que padecer la «condena» del exilio.