Otra fatal casualidad

 Antonio Puerta murió cuando se cumplía el aniversario de la salida del coma de Jesús Neira. El jueves, el profesor sufrió un derrame cerebral, coincidiendo con el entierro de su agresor

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Quizá hubiésemos pensado exagerado y forzado un guión así. Dos hombres se enfrentan, se convierten en absolutos protagonistas mediáticos, uno entra en coma, el otro, va a la cárcel. Pasa el tiempo, el enfermo se recupera, el reo sale en libertad. Cuando se cumple un año de la vuelta a la vida del primero, el segundo muere en extrañas circunstancias. El día que lo entierran, su víctima recae e ingresa en Cuidados Intensivos con un derrame cerebral. Podría ser la trama de una película, pero no. Una vez más, la realidad demuestra que ha superado la ficción.
Se cumple también el pensar popular de que las desgracias nunca vienen solas, y, al parecer, las casualidades de este truculento caso tampoco. Cuando todavía no nos habíamos repuesto de la inesperada muerte de Antonio Puerta ni asimilado la casualidad de que coincidiese con el aniversario de la salida del coma de Jesús Neira, los protagonistas han vuelto a «unir» sus destinos.
Apenas dos días después de la efemérides, surge otra. El pasado jueves por la mañana, la familia de Antonio Puerta daba su último adiós al que saltó a la fama ese fatídico 2 de agosto. Todo era dolor para los más allegados entre los que se encontraba su novia, Violeta Santander, y también parte implicada del caso.
Horas más tarde, alrededor de las ocho de la tarde, Jesús Neira debió de comenzar a sentirse mal. A las 20:20 le ingresaban en el hospital Puerta de Hierro de Majadahonda. Según se ha informado, el profesor sufrió un derrame cerebral y todavía se encuentra ingresado en la Unidad de Cuidados Intensivos de dicho centro. Al parecer, su pronóstico es reservado, pero no se teme por su vida.
Se da la circunstancia de que el día anterior a esta recaída, el profesor Neira fue uno de los protagonistas del día, nada más conocerse la muerte en extrañas circunstancias de su agresor.