Navarra

La jugada del PNV: elecciones 2012

Presiona al PSE para adelantar los comicios y frenar el «efecto» Bildu

El presidente del PNV, Iñigo Urkullu (c), durante su intervención en el acto de reinauguración del batzoki Gasteiz Erdialdi de Vitoria
El presidente del PNV, Iñigo Urkullu (c), durante su intervención en el acto de reinauguración del batzoki Gasteiz Erdialdi de Vitorialarazon

MADRID- La luz de alarma se ha encendido en Sabin Etxea. Con las generales a la vuelta de la esquina, la preocupación por el futuro de la formación recorre todos los despachos de la sede peneuvista. Sus dirigentes no ocultan su temor por que la fuerza ingrese, tras el 20-N, en el Grupo Mixto del Congreso de los Diputados. Así lo avalan los sondeos públicos de la Prensa y los internos del partido.

La inquietud se apoderó de la formación hace ya meses. Exactamente, la noche electoral del 22-M. La izquierda abertzale, de la mano de Bildu, regresó en esa jornada por la puerta grande a las instituciones democráticas vascas, como segunda fuerza de Euskadi en número de votos y como primera en número de concejales, con 953 ediles. El mensaje lanzado durante meses tanto por los socialistas como por los nacionalistas vascos de que su vuelta agilizaría el fin de ETA caló entre los electores vascos.

Con este resultado impensable incluso por la izquierda abertzale, y ahora que ETA ha decretado el «cese definitivo de la actividad armada», el viento sopla a favor de Amaiur, marca con la que concurrirá Batasuna a las generales. Según los cálculos del PNV, Amaiur podría formar grupo propio con cinco escaños, número imprescindible para ello. Dos se los arrebataría al PNV (uno en Vizcaya y otro en Guipúzcoa) y otro a Nafarroa Bai en Navarra. Este resultado abocaría sin remedio a los nacionalistas al Grupo Mixto con cuatro escaños. Pero este escenario no es el menos halagüeño de los que baraja el PNV. A la formación liderada por Iñigo Urkullu le preocupa sobremanera la posibilidad de que en un año y medio la izquierda abertzale ascienda hasta la Lekandaritza, eventualidad que no se descarta tampoco en las filas de los socialistas vascos.

«La banda y Batasuna han trazado una hoja de ruta progresiva y escalonada hasta que ETA eche el cierre definitivo alrededor de los comicios vascos. La disolución de ETA será el mejor cartel electoral para convertir a un batasuno en lendakari», coinciden en señalar a este diario fuentes nacionalistas y socialistas.

«La etapa que se nos abre es desoladora. Sin influencia en Madrid y sin poder en Euskadi... la travesía del desierto puede ser infinita», lamenta un dirigente nacionalista. De ahí que el PNV haya puesto en marcha su maquinaria para evitar, por todos los medios, que «nos arrebaten por segunda vez la Lendakaritza», confirma a LA RAZÓN ese dirigente. La estrategia pasa por forzar el adelanto electoral en el País Vasco, que toca, en principio, en abril de 2013. «Aunque Urkullu lo reclama desde el convencimiento de que hay que dar entrada a la izquierda abertzale en el Parlamento vasco», tras el comunicado de ETA, la realidad es que este anticipo electoral «nos beneficiaría».

De ahí que el presidente peneuvista busque como aliado para su causa al PP. Urkullu intentará convencer a Mariano Rajoy de la bondad de este adelanto para que Antonio Basagoiti deje caer al lendakari. Mientras, fuentes socialistas no descartan que Patxi López sucumba a esta idea, aunque por otras razones. Si decide competir por la Secretaría General del PSOE, estas fuentes dejan abierta la puerta de este anticipo de los comicios vascos para la primavera de 2012, justo un año antes del final de la legislatura.