Una ratonera durante más de seis horas

Los «indignados», unidos a los manifestantes de la «marea verde» de la Educación, acabaron en Sol, donde hubo seis detenciones
Los «indignados», unidos a los manifestantes de la «marea verde» de la Educación, acabaron en Sol, donde hubo seis detenciones

MADRID- La caótica «marcha verde» apoyada por los «indignados» causó ayer un colapso total en las calles de la capital e, incluso, en la carretera de La Coruña A-6 en su entrada a Madrid por Moncloa. Dos centenares de estudiantes iniciaron su recorrido hacia la concentración en Cibeles en Ciudad Universitaria, de camino, por el lateral de la A-6 a primera hora de la tarde. A su llegada a Moncloa, varios de ellos decidieron invadir los carriles del tráfico cortando la circulación por completo desde las cuatro de la tarde, al comienzo de la hora punta.

«Caminan un poco, luego, de repente, se sientan en el suelo y se quedan quietos», contaba desesperado un conductor atrapado que, además, llegaba tarde al trabajo. «Pero qué está pasando aquí, que llevo dos horas parado», protestaba otro, completamente inmerso en el atasco que se prolongó hasta casi las seis de la tarde.

Mientras, los jóvenes continuaron andando por la calle Princesa aumentando cada vez más de número. Después, se desperdigaron por la calle Alberto Aguilera hasta Génova, de nuevo interrumpiendo el tráfico y extendiendo el atasco por las principales arterias de la capital, para después reunirse en Colón con otros grupos de estudiantes que también bloquearon a los coches.

De hecho, en este punto se juntaron todos los grupos de personas que, desde distintos puntos de Madrid, se acercaron hasta Cibeles para unirse a la marcha verde. Así, varias decenas de estudiantes comenzaron el camino desde Nuevos Ministerios cortando el paso por el lateral de la Castellana desde Rubén Darío. También provocaron atascos en la calle Lagasca, en el distrito de Salamanca. Según explicaron desde la Delegación del Gobierno, esta marcha no había sido comunicada con antelación y, por lo tanto, no contaba con la correspondiente autorización.

Grupos dispersos
Una vez reunida la manifestación, cerraron el paso por el carril central a los vehículos por el Paseo de Recoletos y el Prado, entre Cibeles y Neptuno. Después, la protesta se diluyó en grupúsculos que organizaron bloqueos en Gran Vía, la calle Alcalá –donde se concentraron frente a la Consejería de Educación– y en la Carrera de San Jerónimo, que también tuvo que ser cortada a la circulación por los incidentes frente al Congreso de los Diputados. Finalmente, pasadas las ocho de la tarde, la Policía logró disolver a los últimos manifestantes.

Según el balance del Ayuntamiento de Madrid, la protesta de los profesores provocó atascos y cortes puntuales de tráfico en el eje norte-sur por la Castellana, y en los ejes este-oeste de los bulevares –Goya, Génova, Carranza, Sagasta y Alberto Aguilera– y en el de Gran Vía y Princesa. Todo ello provocó que la hora punta de la tarde se prolongase algo más de lo habitual.