Batasuna se quita la máscara y se niega a condenar el ataque a la Ertzaintza

El domingo escenificó su alianza con EA como apuesta por la vía política

El consejero de Interior vasco pasa frente al puesto policial atacado con cócteles Molotov en Salvatierra (Álava)
El consejero de Interior vasco pasa frente al puesto policial atacado con cócteles Molotov en Salvatierra (Álava)

VITORIA- En menos de una semana, la realidad de la izquierda abertzale, que sigue sin condenar la violencia terrorista, ha superado la ficción del cambio que pretende proyectar su alianza con EA. El ataque con cócteles molotov y botes de pintura perpetrado en la madrugada del jueves contra el puesto de atención ciudadana de la Ertzaintza en Salvatierra (Álava) evidenció que nada ha cambiado en el nacionalismo radical. Aunque ayer reiteró su apuesta por «las vías políticas», recogida en el documento que se olvida de ETA y que presentó junto a EA el domingo en Bilbao, no rechazó el último acto de «kale borroka». Así, sin novedades, respondieron los dirigentes abertzales, Aitor Bezares y Miren Legorburu, al emplazamiento que esa misma mañana realizó el consejero vasco de Interior, Rodolfo Ares, quien instó a la izquierda radical a que se pronunciase «con toda claridad» en contra del ataque, ya que constituye una excelente oportunidad «si quieren ser creíbles». «Si no, estaremos una vez más ante declaraciones que son humo», advirtió Ares, quien pidió también a EA que adopte «decisiones» si no logra una condena expresa de su socio. Bezares y Legorburu sólo aseguraron, en una comparecencia en San Sebastián prevista para adherirse a la huelga, que al margen de la política «otras expresiones no responden y no encajan», en referencia al sabotaje de Salvatierra, con la última reflexión interna de la izquierda abertzale. Y avanzaron que tendrán que analizar cómo se ha producido el ataque y reflexionar «conjuntamente» con EA, partido que lejos de reclamar a los de Otegi un desmarque de la violencia, condenó en solitario el sabotaje y se reafirmó en el «acuerdo estratégico que aboga por el uso de las vías pacíficas y democráticas». En una nota la formación de Urizar anunció que seguirá trabajando como «hasta ahora por el cumplimiento y el respeto de todos los derechos humanos». Conclusión. La reacción de los nuevos aliados independentistas al ataque estuvo trufada de los mismos eufemismos que el acuerdo del que se vanaglorian, y que Bezares definió como «una base para comenzar un proceso y una dinámica de trabajo común». El portavoz del PP vasco, Leopoldo Barreda, afirmó que el atentado «nos devuelve a la realidad» en la que «siempre ha estado ETA-Batasuna».Además de exigir que no se permita a Batasuna «seguir actuando a la luz pública», pidió que se garantice que «sólo los demócratas» estarán en las instituciones.

«EA tiene una historia impecable»El nuevo polo soberanista que intentan construir EA y Batasuna podría salpicar a la formación del que fuera lendakari Carlos Garaikoetxea. Sin embargo, el ministro de Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, rompió ayer una lanza a favor de EA, de la que distinguió «una historia democrática impecable». Por eso, el ministro aseguró desde los pasillos del Parlamento Europeo que «no veo yo a nadie ilegalizando a EA». Rubalcaba, que se trasladó a Bruselas para hacer balance de la Presidencia española en su ramo, recomendó mantenerse alerta porque Batasuna «parece que quiere presentarse», informa J. Valero.