Unidad en la cruzada anti-impuestos

La Junta estudiará la rebaja de las tasas de Transmisiones, Actos Jurídicos Documentados y las de matriculación.

Fernández Santiago, con Joaquín Otero y Antonio Silván
Fernández Santiago, con Joaquín Otero y Antonio Silván

Valladolid- El presidente de la Junta de Castilla y León, Juan Vicente Herrera, se apuntó un tanto en el Debate sobre Política General celebrado en las Cortes, donde su mensaje clave, el de no subir los impuestos, caló entre los tres grupos parlamentarios, el suyo y los dos de la oposición, que acordaron, por unanimidad, que en la elaboración de las cuentas de 2011 no se baraje un escenario de mayor presión fiscal. Y es que, Herrera no cambiará su conocido discurso, el del firme defensor de que los ciudadanos cuenten con más renta en sus bolsillos, una estrategia que permite un mayor flujo de recursos y da cuerpo a una economía más activa.PP, PSOE y Grupo Mixto asumieron que ese es el camino en un momento de severa crisis económica, en el que además el tramo impositivo estatal se está retocando y podría vivir nuevas entregas en los próximos días. Para no ahondar en la herida, incluso el grupo socialista en las Cortes tomaba el guante lanzado por Herrera, frente al criterio de compañeros del partido en otras regiones en las que ese tramo autonómico sí se ha variado al alza.El Debate sobre Política General echaba el cierre en la jornada de ayer con una votación de un total de 88 propuestas de resolución, de las que se aprobaban casi la mitad, 43, treinta de las cuales correspondían al PP, doce al Grupo Mixto y tan sólo una al PSOE.La fundamental, la citada, a propuesta del grupo popular, encabezado por su portavoz, Carlos Fernández Carriedo, se complementaba con otra en la que se planteaba el mantenimiento de los beneficios fiscales de la Comunidad, «sin perjuicio de que puedan incorporarse otros nuevos para estimular la actividad económica». Así lo defendía la portavoz adjunta, María Jesús Moro, quien citaba como «ocurrencias sin valorar» las iniciativas defendidas por el PSOE. En este contexto, se refería al rechazo de los ‘populares' al recorte en las inversiones en infraestructuras públicas del Gobierno socialista en Castilla y León y defendía una iniciativa idéntica a la retirada por los socialistas del debate en materia de ferrocarril, referente a la construcción de la línea de AVE entre Ávila y Segovia, el mantenimiento de servicios ferroviarios y el cumplimiento de plazos en las obras.Moro también planteó retomar el Plan Plurianual de Convergencia Interior, a partir de la aportación estatal y de la Junta de 150 millones de euros anuales, cada una. Asimismo, sacó adelante el planteamiento de un pacto regional para la Formación Profesional, la paralización de la salida de documentos del Archivo de Salamanca y una oposición rotunda a la instalación en Castilla y León del Almacén Temporal Centralizado de residuos nucleares -en este caso la Cámara respaldó la propuesta de forma unánime-.

Empleo municipalLa única resolución socialista que salió adelante fue la referida a colaborar con las entidades locales para promover el empleo.Mientras, el grupo mixto conseguía el visto bueno de los otros dos grupos -PP y PSOE- para solicitar a la Junta que estudie la revisión del tipo general de los impuestos de Actos Jurídicos Documentados y Transmisiones Patrimoniales y de matriculación de vehículos.Del mismo modo se acordó por unanimidad el impulso a bioclusters sanitarios y la rebaja de la asignación parlamentaria a los grupos.