Tampa

Odyssey amarga derrota

El Tribunal Supremo de EE UU rechaza el recurso presentad por la compañía para no devolver el tesoro de la fragata «Nuestra Señora de las Mcerdes»

La Razón
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Victoria prácticamente definitiva. La empresa «cazatesoros» Odyssey Marine Exploration (OME) ha sido derrotada en todas las instancias judiciales de Estados Unidos. Ayer se conocía que el Tribunal Supremo de aquel país había denegado el recurso presentado por la compañía, el último cartucho en un infatigable y largo litigio que le enfrenta con España desde el año 2007 por un tesoro de más de medio millón de monedas de oro y plata y que OME se ha encargado de dilatar. Es la sexta vez que los tribunales de Estados Unidos dan la razón a España. Desde el Ministerio de Cultura expresabna su «profunda satisfacción por la decisión tomada por el tribunal. Ahora sí que estamos cerca», aseguraban al otro lado del teléfono. Hasta el momento, las autoridades españolas no tienen noticia de que se haya producido la notificación que debe llegar a Tampa (Florida), ciudad donde se custodia el botín, desde el Tribunal de Apelaciones de Atlanta. Pero, en cualquier caso, Cultura, Exteriores y Defensa trabajan con el fin de tener todo preparado para que una vez que la corte de Tampa reciba el aviso, se pueda proceder de inmediato al traslado del tesoro «en las mejores condiciones posibles», señalaron desde el Ministerio. Cuando se produzca la citada notificación y sea comunicada a España, el Gobierno tendrá un plazo máximo de diez días para recoger el cargamento de monedas y artefactos diversos y traerlo de regreso a nuestro país. Para ello se han preparado dos aviones Hércules que viajarán hasta Florida con un cargamento de 600 cubas con 25 kilos de de monedas cada una. La decisión del Tribunal Supremo de Estados Unidos desestima las alegaciones de Odyssey al considerar que la fragata española es un buque de Estado y no un barco mercante. La empresa cazatesoros pretendía demostrar que la fraga «Nuestra Señora de las Mcerdes», hundida por un cañonazo en 1804 frente a las costas del Algarve, no se encontraba en misión de Estado en el momento de su hundimiento y que, de esta forma, se perdía la inmunidad soberana y el barco dejaba de pertenecer al país de origen.