La policía desaloja el edificio de Zaragoza que ocupaba el movimiento 15-M

La policía ha desalojado hoy por orden judicial el edificio de la calle Lagasca de Zaragoza que ocupaban "indignados"del movimiento M-15, al que entraron el día 19 de junio tras dar por concluida la acampada de la plaza del Pilar.

En el desalojo se han producido momentos de tensión, aunque no se han registrado detenciones, ya que las decenas de jóvenes que ocupaban el inmueble se habían sentado junto a la puerta para dificultar la intervención policial.


El desalojo, según ha explicado a los medios de comunicación Guillermo, de la comisión jurídica del movimiento, ha comenzado sobre las 09:00 horas, con un gran despliegue de unidades antidisturbios de la policía. Según ha indicado, los agentes han actuado con violencia para apartarlos de la puerta, han dado golpes y empujones y algunos de los "indignados"han resultado lesionados, por lo que estudian emprender acciones legales.


Los desalojados han coreado algunas de las consignas más conocidas del movimiento del 15-M como "No nos representan"y otras como "Antes era Franco, ahora son los bancos". El edificio, al que habían bautizado como "el paraguas", ha sido desalojado por orden del juzgado de instrucción número dos de Zaragoza, ante el que la inmobiliaria Servihábitat, del Grupo la Caixa, propietaria del mismo, presentó la denuncia de ocupación del inmueble, el número 6 de la citada calle.


Ante la sede de esta entidad bancaria en la capital aragonesa, el movimiento 15-M ha convocado para este mediodía una concentración para protestar por la presentación de la denuncia para proceder al desalojo del inmueble.


La denuncia está dirigida contra los miembros del movimiento Álvaro Castrillo, quien ayer ya declaró en el juzgado, y Alfonso Alegre, quienes han informado a los medios de comunicación como portavoces durante las protestas de los "indignados".


El movimiento 15-M, que pretende buscar un nuevo local como centro de sus actividades, había anunciado que actuaría "con resistencia activa no violenta"ante la orden de desalojo.
El desalojo se produce un día después del abandono de la plaza del Pilar por los últimos acampados que quedaban en la misma, donde permanecieron casi cincuenta días.