Italia

MezzoGiorno: sabores sardos

Maurizio Oggianu enciende los fogones de este local de cocina casera italiana

El minúsculo comedor, decorado en tonos claros, resulta acogedor
El minúsculo comedor, decorado en tonos claros, resulta acogedor larazon

Si La Taverna Siciliana ocupa un lugar privilegiado dentro de su suculenta lista de restaurantes italianos preferidos, también lo hará este minúsculo local. Primero, porque el propietario es Maurizio Oggianu, el maître que tantas veces le atendió con suma amabilidad en el establecimiento de la calle Orellana. Y, segundo, porque ha cambiado su buen hacer en la sala por los fogones, donde elabora sabrosas recetas caseras del sur de Italia. Este sardo inauguró el negocio culinario a principios de julio por eso de darse unas semanas de rodaje y ahora afronta la temporada con ganas de zamparse a quienes le recuerdan sin piedad que tenemos la crisis atragantada. Mientras, el cocinero hace acopio de productos de su tierra, entre ellos cítricos y hierbas frescas, de primera calidad para diseñar con cuidado platos exquisitos para sorprender a los comensales que repiten visita, porque aquí se sienten como en casa.

Llama la atención el espacio alargado en ladrillo visto blanco impoluto, mismo tono que el mobiliario, ya que el único color lo ponen las plantas que cubren una de las paredes. Cuenta Maurizzio que MezzoGiorno recrea los comedores italianos de los años cuarenta.

En cuanto a la carta, el salteado caldoso de mariscos picante con fregola, pasta de sémola típica de Cerdeña, es el bocado perfecto para conocer su culinaria. Chianto, escamas de pecorino di fossa, apio y rúcula son los ingredientes que hacen sobresaliente al carpaccio de buey, y si opta por un clásico, la mozzarela de búfala con tartar de tomates y albahaca es puro sabor y los gnocchi, pura artesanía, ya que los elaboran a mano como antaño y llegan a la mesa en salsa de ternera y tomillo.


Sin prisas
Entre las pastas, los rustici con pato braseado y bayas de enebro resultó uno de los mejores platos escogidos por los comensales, sin desmerecer a los linguine con huevas de mújol de Cabras, ni a los ravioli de langostinos y puerros con salsa coral y orégano fresco, y menos aún a las exquisitas costillitas de cerdo picantes en salsa de naranja y salvia. No se levante sin saborear el tiramisú para dar un toque dulce a la degustación. La oferta de vinos es amplia y en ella destacan las etiquetas italianas y las nacionales. Una advertencia: igual que el buen hacer culinario, aquí también reina la calma, así que deje las prisas en casa.


Dirección: C/ Lagasca, 134. Madrid.
tel.: 91 564 30 76.
precio medio: 30-35 euros.
plato estrella: salteado caldoso de mariscos picante con fregola.
Tarjetas: admite todas.
Prestaciones: párking cercano. Web: www.mezzogiorno.es