Bardem entre el Sáhara y la ONU

Todo empezó hace cuatro años, cuando Álvaro Longoria compartió jaima con Javier y Carlos Bardem en el Festival de Cine del Sahara. El contacto con la realidad de este pueblo provocó una inmediata toma de conciencia, que se tradujo en el esfuerzo del actor por denunciar la indiferencia de la comunidad internacional ante el problema saharaui y hacer visible la necesidad de ponerle remedio. «Hijos de las nubes» nace con el objetivo de documentar el camino que llevó a Bardem a las Naciones Unidas y de contextualizar los intereses geoestratégicos que han llevado al Sáhara a convertirse en la última colonia del continente africano.

Voz que se oiga
«Nuestra intención era hacer un documental didáctico», explica Longoria. «Queríamos dar voz a los que no la tienen y divulgar un problema cuya complejidad los espectadores desconocen. Muchos han oído hablar de los saharauis, pero no saben de dónde proviene su tragedia. Los marroquíes deniegan su participación en cualquier proyecto que les obligue a explicar su posición ante el problema del Sáhara. No fueron los únicos: también hubo políticos y diplomáticos que no quisieron pronunciarse», concluye. Entre ellos, el ex ministro de Asuntos Exteriores Miguel Ángel Moratinos, que canceló la cita con Longoria y Bardem una hora antes de celebrarse. A los que no quisieron dar la cara se sumaron nombres tan ilustres como Javier Solana, Kofi Annan o Valéry Giscard d'Estaing. Lo que queda claro después de ver el documental es que el Sáhara es una patata caliente para España, que no quiere ver dañadas sus relaciones con Marruecos pronunciándose ni a favor ni en contra, después de haber perdido la colonia en 1975. El dedo acusatorio del filme tiene largo alcance. «Es indignante que la comunidad internacional no haya presionado a Marruecos para que respete los acuerdos sobre derechos humanos que sirven para el resto del mundo». Mientras tanto, el plan de paz concebido por las Naciones Unidas en 1988 sigue bloqueado y la situación del pueblo saharaui, tanto en los campos de refugiados en Argelia como en el territorio ocupado por Marruecos, es lamentable.

Uno de los clímax de «Hijos de las nubes» se produce cuando Bardem entrega las 230.000 firmas para apoyar la causa saharaui en Moncloa. Parece que el peso específico de tamaño volumen no tuvo ninguna incidencia en las altas esferas del Gobierno. Prefirieron obviarlo con un silencio: no sabe, no contesta. Más caso le hicieron a Bardem en el Comité de Descolonización de la ONU, que le concedió tres minutos y cuarenta segundos para poner en el mapa al pueblo saharaui.

 

El detalle
LA PANTALLA LOS UNE

La primera vez que trabajaron juntos Bardem y Cruz (en la imagen inferior) en el cine fue a las órdenes de Bigas Luna en «Jamón Jamón» (1992), después vendrían «Carne trémula» (1997), de Almodóvar, aunque no compartieron escenas, y «Vicky Cristina Barcelona» (2008), a las órdenes de Allen. Ahora Ridley Scott los ha vuelto a unir en «The Counselor», basada en una novela de Cormac McCarthy y en la que compartirán cartel con Michael Fassbender. Se trata de un drama sobre drogas ambientado en la frontera entre México y Estados Unidos.