El Govern «entiende» la insumisión fiscal a España de dos empresarios

Dos restauradores dejarán de pagar el IVA al Gobierno y lo abonarán a la Generalitat

BARCELONA– A finales del pasado mes de diciembre, el conseller de Economía, Andreu Mas-Colell, anunció un «cierre de cajas» transitorio con el Estado consistente en retrasar el pago de las cotizaciones sociales. En realidad, se trataba simplemente de una demora debido a su delicada situación financiera, pero Mas-Colell optó por usar un lenguaje de rebeldía. Ayer, el Govern dio un paso más en este sentido expresando su respeto y comprensión por la iniciativa de los propietarios de un restaurante de Siurana (Priorat, Tarragona), que están decididos a dejar de pagar impuestos al Gobierno como medida de «insumisión fiscal a España» y abonarlos, en su lugar, a la Generalitat.

Los propietarios de este restaurante son Andreu Bartolomé y Maria Casademunt. Y desde ayer, se han convertido en el estandarte de la campaña «Diem prou» («Digamos basta»), centrada en denunciar lo que ellos denominan «expolio fiscal» de Cataluña y en lograr que los catalanes se sumen a la iniciativa de pagar sus impuestos a la Generalitat en vez de al Gobierno. Los restauradores explicaron que en los próximos días realizarán un pago de unos 8.000 euros a la Hacienda española, pero que éste será el último. Su siguiente paso será abonar sus impuestos a la Agencia Tributaria de Cataluña porque consideran que el Estado da un trato «vejatorio e injusto» a los catalanes.

Preguntado por esta iniciativa, el portavoz del Govern, Francesc Homs, se mostró más que comprensivo: «Como Govern, ustedes saben que no lo podemos secundar desde un punto de vista legal, pero sí que les podemos expresar que entendemos que eso responde a un malestar creciente de la sociedad catalana por razón del déficit fiscal que sufrimos, por razón del maltrato fiscal crónico que sufrimos desde hace muchos años en la relación entre Cataluña y España. Por tanto, se entiende este malestar creciente que se expresa de esta manera o de otras y, por tanto, desde esta perspectiva –y le hago una valoración puramente política– respetamos este tipo de expresiones». Dicho esto, Homs recuperó su idea inicial: «Formalmente, legalmente, como Govern nos hemos de atener a las reglas del juego y no podemos dedicarnos a fomentar estas actuaciones».

El pacto fiscal
La campaña de esta pareja de restauradores cuenta con el apoyo de una decena de entidades que va intentar dar alas a esta «insumisión fiscal». Al Govern le viene bien para que se extienda la conciencia de un trato fiscal injusto de Cataluña con el Estado. Hay que recordar que su principal objetivo en esta legislatura es lograr un nuevo pacto fiscal en la línea del concierto económico que está en vigor en el País Vasco.

Sin embargo, el Govern apenas ha hecho movimientos en este sentido porque, en primer lugar, quiere lograr un amplio consenso en el Parlament. El presidente de la Generalitat, Artur Mas, confía en poder arrastrar al menos al PSC a sus posiciones, aunque también ha lanzado llamamientos al PP. Los que, de momento, están de su lado son ERC e ICV que, junto a CiU, suman mayoría en el Parlament. En pocas semanas, la propuesta de nuevo pacto fiscal se votará en el pleno.