Negocio a costa de nuestra intimidad por Cayetano Martínez de Irujo

La Razón
La RazónLa Razón

El acoso mediático al que me he visto sometido durante aproximadamente 15 años ha sido una de las batallas más difíciles de mi vida. A día de hoy, he conseguido que dejen de perseguirme, sólo aparecen de vez en cuando. La continua presencia de los paparazzi era algo insoportable. Te someten a una tensión y a un estrés que no es justificable ni justificado, y lo más importante, es que atentan contra el principio más básico del ser humano que es la libertad. Es comprensible que te graben cuando estás en un acto público, pero no en tu día a día. Entiendo perfectamente la postura de Telma Ortiz y de Jaime del Burgo de emprender acciones legales contra los medios de comunicación que les molesten en su intimidad, pero en este país las leyes que existen no se aplican de una forma justa, así que no puedo ser optimista. Además, muchos abusos no están tipificadas, por ejemplo, la reiteración de las calumnias. No es lo mismo calumniar una vez que hacerlo durante seis meses seguidos. En los últimos años, he puesto alrededor de 30 demandas, y las indemnizaciones, de las pocas que he ganado, son ridículas. No se tiene en cuenta lo que se sufre ni los beneficios económicos que obtienen los paparazzi a raíz de entrometerse en nuestra intimidad.