«La protesta se terminará con el referéndum»

Uno de los portavoces del campamento a las afueras de El Aaiún, Zeireg Brahim, aseguró ayer a LA RAZÓN que la protesta que iniciaron el 9 de octubre tiene un carácter «indefinido». «Si hemos aguantado 35 años viviendo en la miseria, podemos aguantar un año más», sostuvo Brahim, que pide ser identificado con este seudónimo para no ser localizado por las autoridades marroquíes.

MINUTO DE SILENCIO. La población de Tifariti se concentró ayer por la muerte del menor
MINUTO DE SILENCIO. La población de Tifariti se concentró ayer por la muerte del menor

El portavoz del principal campamento pide una interlocución con Rabat para desbloquear el conflicto. Exige el fin de la «marginación y discriminación de la población saharaui de la administración y de los sectores económicos». La desactivación de la protesta, añade, pasaría inevitablemente por la celebración de un referéndum en el que los saharauis puedan elegir su futuro.

«Si somos los nativos de esta tierra, nos tenemos que ocupar también de ella. ¿Bajo qué bandera? La que elija el pueblo saharaui en un referéndum que no esté controlado por Marruecos», puntualiza. El portavoz denuncia el veto de Rabat a los observadores internacionales o la Prensa extranjera. También insiste en que el abastecimiento de productos básicos es mínimo, y explica que los manifestantes «fijos» usan sus permisos para entrar y salir del campamento para traer alimentos. «Estás tú y tu suerte», dice. El principal campo de jaimas de Lemseyed en Gdeim Izik recibió precisamente ayer a ex trabajadores de la mina de fosfatos de Bu Craa que exhibieron su malestar.

La madre del adolescente Elgarhi Nayem, que murió el domingo por los disparos de la Gendarmería, presentó ayer una denuncia en El Aaiún contra los responsables del fallecimiento de su hijo de 14 años. Bent Lahmidi reivindica un «juicio inmediato de los efectivos militares que le causaron la muerte después de dispararle». Desde Rabat, el Ministerio del Interior envió ayer un comunicado en el que confirmó el entierro del menor en el que estuvo presente el padre, –invidente según Brahim– y que transcurrió en el respeto a la legalidad alauí, informa la agencia Efe.