El mercado ya descuenta un menor dividendo bancario

Madrid- La sombra de Moody's planeó ayer sobre el sector financiero y agravó el efecto contagio de la crisis de Bankia, un valor que se encaminó decidido hacia el colapso tras diez jornadas de desplomes y de una huida de capitales aún sin cuantificar. El rumor de la más que probable rebaja de la calificación crediticia de todos los bancos españoles castigó la cotización de todas las entidades en el mercado y, a mediodía, el desplome del sector hundió al Ibex 35 hasta el soporte de los 6.434,7 puntos, un 2,64% menos que en la víspera, aunque al cierre corrigió para perder un 1,11%, por encima de los 6.500 enteros. En lo que va de año, el índice se deja un 23,68%.
Los inversores descontaron que la política de dividendos sufrirá un recorte bestial en la banca española tras el aumento de las provisiones para sanear el ladrillo, lo que derivará en reducciones importantes de beneficio y en que algunas firmas entren en pérdidas. En previsión de este escenario, que contempla ayudas públicas, el dinero salió en masa del parqué nacional.

IAG se desplomó un 7,77% y fue el segundo peor valor de la sesión arrastrado por Bankia, que controla un 12% de su capital. De los 11 principales signos bajistas, siete fueron del sector financiero. Banco Popular cedió un 4,61%; Bankinter, un 4,43%; Caixabank, un 3,08%; BBVA, un 2,79%; Banco Sabadell, un 2,58%, y Banco Santander, un 1,66%. Todos batieron el descenso del principal selectivo del mercado nacional, en el que sólo respiraron constructoras y eléctricas.
En el secundario de deuda soberana, el interés del bono a diez años creció hasta el 6,37% lastrado, una vez más, por la falta de liquidez, lo que elevó la prima de riesgo de invertir en deuda española hasta los 490,17 puntos básicos, un nuevo máximo histórico que refleja la desconfianza de los inversores hacia todo lo que tenga que ver con España.

La dependencia del Banco Central Europeo (BCE), tanto del Estado como de las entidades financieras, es total, por lo que la institución que preside Mario Draghi debe anunciar medidas de estímulo y reactivar el programa de compra de bonos (es decir, intervenir la economía española a través del mercado) para evitar el colapso de nuestro país en el corto-medio plazo.

 

El Tesoro paga un 50% más para captar 2.493 millones
El Tesoro colocó ayer 2.493,38 millones de euros en bonos en una subasta en la que tuvo que ofrecer hasta un 49% más de interés a tres y cuatro años para atraer el capital de los inversores. En concreto, la emisión con vencimiento en abril de 2016 (dentro de cuatro años) adjudicó 1.097,6 millones con un cupón marginal del 5,13%, frente al 3,428% abonado en abril. El cupón prometido a los acreedores del Estado es similar al que pagó España hace menos de nueve meses por colocar obligaciones a diez años. En el caso de la deuda a tres años –que vence en julio de 2015–, el Tesoro captó 1.024,02 millones al 4,917%, mientras que los bonos a dos años y medio aportaron 371,77 millones con un interés marginal del 4,421%, un 49,36% más que el 2,96% abonado hace sólo un mes en el mismo producto.