Cáritas sugiere «que los recortes se hagan en la estructura política»

El informe del programa de empleo refleja la «desesperanza» de los más desfavorecidos

Sevilla- Cáritas ofrece atención a los sectores de la sociedad más desfavorecidos. Entre sus labores se incluyen la orientación laboral, la formación y la intermediación. El informe de los programas de empleo permite extraer conclusiones. Una de ellas, que a medida que crece el paro disminuye la esperanza. «Lo que vivimos es un drama de primer orden, no una crisis económica, y aparece la desesperación», afirmó Anselmo Ruiz, su portavoz, para explicar por qué el número de personas atendidas en Andalucía descendió en 2011 respecto al año anterior, de 8.802 a 8.105. «Hay quien opta ya por bajar la guardia y otros que buscan sus propios caminos», añade.

Esta tendencia también se refleja en Sevilla, donde el Centro Integral de Empleo Jesús del Gran Poder ha pasado de 1.406 «beneficiarios» a tener 1.025 de un año a otro. A pesar de ello, los resultados de Cáritas son encomiables. En el periodo analizado, encontró trabajo a 1.698 personas en la región, 261 de ellas de Sevilla, principalmente en el sector del servicio doméstico, hostelería y dependencia; desarrolló 49 cursos de formación en los que participaron 786 alumnos y participaron 61 voluntarios; en orientación trabajaron 133 voluntarios y efectuaron 11.165 intervenciones; contactaron con 837 empresas y 1.247 particulares; y realizaron dos campañas de sensibilización social, como explicó Concepción Martín, responsable de Empleo. Todo ello con un presupuesto de 4,5 millones, de los cuales 519.000 euros se emplearon en Sevilla, según la memoria diocesana.

En términos globales, Cáritas atendió en 2011 a más de 300.000 personas y manejó un presupuesto de 30 millones de euros.

Todo ello pese a que el convenio firmado en su día con la Junta quedó en 2009 en un protocolo de colaboración con la Consejería de Empleo a través de las delegaciones. Con la configuración del nuevo Gobierno de colación entre PSOE e IU, Ruiz admite que la futura relación «es una incógnita», aunque espera recuperar el diálogo. «Quiero pensar que es una cuestión de dinero y no ideológica. Sería grave que la Administración actuase por otros motivos», explicó el portavoz, que confía pese a todo en «tener más posibilidades» en 2012, gracias a las «aportaciones» que desde el anonimato recibe la organización y al «compromiso» de la sociedad: «Vamos a comportarnos como Dios manda. Se trata de compartir lo que tenemos». Ruiz incluso desveló que hay obispos que abogan por destinar una paga extra para el empleo, para no depender exclusivamente de una Administración que «lo tiene muy difícil». No obstante, Cáritas realiza un llamamiento: «Pedimos que no paguen siempre los mismos tontos, gente que no ha participado en esa opulencia y despilfarro. Es lo que vamos a advertir al nuevo Gobierno. Que recorten en otras cosas, por ejemplo en la estructura política».

El resumen anual en Sevilla detecta un «empeoramiento de las situaciones personales y familiares» de las personas atendidas, una «grave disminución de ofertas de empleo» en las empresas, que «además suelen cubrir sus necesidades con trabajadores a los que despidieron», la búsqueda de empleo «se cronifica» y se atienden «situaciones económicas graves que afectan más allá del empleo, incluso a la salud». «Hemos vuelto a los tiempos en los que se piden alimentos y ropa para los recién nacidos», concluye Ruiz.