Hacienda ratifica que CDC y Millet se repartieron comisiones de Ferrovial

La confirmación de la supuesta financiación ilegal abre la puerta a que Millet y Montull declaren de nuevo.

Felix Millet, ex presidente del Palau de la Música
Felix Millet, ex presidente del Palau de la Música

BARCELONA- Los peritos de Hacienda ratificaron ayer al juez Juli Solaz, encargado del «caso Palau», que Convergència Democràtica de Cataluña y Fèlix Millet cobraron comisiones de la constructora Ferrovial a través de las cuentas del Palau de la Música. Según Hacienda, los supuestos pagos del 4 por ciento suponían una «contraprestación» por la adjudicación de obras públicas –como la Ciudad de la Justicia o la línea 9 de Metro– durante los últimos gobiernos de Jordi Pujol.

El informe, elaborado por peritos de la Agencia Tributaria a partir de la documentación incautada en el registro de la entidad cultural, fue entregado al Juzgado de Instrucción número 30 de Barcelona el pasado mes de agosto y, ayer, dos técnicos de Hacienda explicaron y confirmaron las conclusiones. Detallaron cada uno de los pagos de Ferrovial al Palau de la Música y aseguraron que del total cuantificado –al parecer, once millones de euros– el 62,5 por ciento iba a parar a la Fundación Trias Fargas, ahora Catdem, y el 37,5 por ciento restante al Palau. Concretamente, quienes percibieron el dinero en la fundación vinculada a CDC fueron «Daniel y Carles». El primero podría tratarse, según los peritos, de Daniel Osàcar, tesorero de CDC y sucesor de Carles Torrent como administrador de la fundación tras su fallecimiento.


Los documentos de MilletLas comisiones del 4 por ciento se dividían supuestamente en un 2,5 por ciento para CDC y un 1,5 por ciento para los entonces dirigentes del Palau de la Música, Fèlix Millet y Jordi Montull. De hecho, y según fuentes judiciales, los técnicos de Haciendo explicaron que esta distribución de los pagos de Ferrovial se corresponden prácticamente con datos inscritos en documentos personales incautados en el registro de la entidad cultural.

Además, los ingresos de la constructora eran demasiado elevados para tratarse de mecenazgo cultural, según Hacienda. Y curiosamente, las aportaciones se realizaban al Orfeó Català, una entidad que no requería ser auditada ni lo era, y no a la Fundación.

Otro dato que llamó la atención a los peritos es que los pagos de Ferrovial correspondían en el tiempo con el ingreso por parte del Palau a las cuentas de las empresas de buzoneo New Letter, Letter Graphic e Hispart, que al parecer no prestaron ningún servicio a la entidad cultural. No obstante, sí consta que estas compañías trabajaron para los convergentes en varias campañas electorales.


La petición de la Fiscalía
La confirmación, por parte de Hacienda, de una supuesta financiación ilegal de CDC sitúa a los convergentes en una situación muy delicada de cara a las elecciones a la Generalitat. El PSC reaccionó ipso facto y exigió saber si CDC se financió con «bonos Millet o bonos Palau al 4 por ciento». «No sería bueno», señaló el portavoz adjunto del PSC, Joan Ferran, que CDC vaya a las elecciones «estando bajo sospecha» y «con el riesgo de que después de las elecciones el juez determinase responsabilidades». De hecho, la declaración de los peritos abre ahora la posibilidad de que el juez atienda la petición del fiscal y llame a declarar otra vez a Millet, a Montull y a su hija, Gemma. Además, la presunta financiación ilegal podría investigarse en una nueva causa separada al desfalco.