Griñán ya no es «neutral» y presiona al Banco de España por Cajasur

La institución madrileña ha solicitado 4.465 millones para el SIP con Bancaja, aunque eso no la invalida para otra fusión.

La consejera de Presidencia, Mar Moreno, y el consejero de Medio Ambiente, José Juan Díaz Trillo, ayer, en Sevilla, tras el Consejo de Gobierno
La consejera de Presidencia, Mar Moreno, y el consejero de Medio Ambiente, José Juan Díaz Trillo, ayer, en Sevilla, tras el Consejo de Gobierno

SEVILLA- Poco le ha durado la «neutralidad» al presidente de la Junta, José Antonio Griñán, pregonada durante el Debate sobre el Estado de la Comunidad del pasado 9 de junio en relación a la reestructuración del sector bancario. Ayer, tras finalizar el Consejo de Gobierno, su consejera de presidencia y portavoz del Ejecutivo, Mar Moreno, advirtió al Banco de España de que sería un «escándalo» que Caja Madrid se hiciera con el control de Cajasur, intervenida por el regulador. El argumento que esgrimió es que la entidad madrileña ha recibido «más de 4.000 millones» del Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria para la fusión fría anunciada con Bancaja, Caja Insular de Canarias, Caixa Laietana, Caja Ávila, Caja Segovia y Caja Rioja. «Ahí tengo que mantener una exquisita neutralidad» o «el Gobierno andaluz va a mantener neutralidad» son frases que Griñán pronunció el pasado 9 de julio en el debate con el presidente del PP-A, Javier Arenas, refiriéndose a los procesos de fusión iniciados en las cajas de ahorros y, en especial, a la situación de Cajasur. Claro que mientras decía una cosa, hacía otra, pues en esa misma intervención reconoció que había hablado con el gobernador del Banco de España sobre la caja cordobesa.La realidad es que la Junta de Andalucía teme que el ente regulador no prime a Unicaja y Cajasol en el proceso de adjudicación de Cajasur. Es decir, que acabe en manos no andaluzas. Y tiene motivos, porque son varias las entidades que han pasado el primer corte y pueden presentar sus ofertas vinculantes: Caja Madrid, BBK, Banca Cívica y Banco Sabadell, a las que hay que sumar la posible presencia de BBVA, que no ha confirmado ni desmentido su interés.En el caso concreto de Caja Madrid, la entidad presidida por Rodrigo Rato está interesada en ampliar el SIP impulsado con Bancaja. De hecho, como ya publicó LA RAZÓN, el volumen de activos de Cajasur –unos 18.000 millones– sería la opción que consideran más interesante, por encima de otras más modestas como Caixa Ontinyent.¿Por qué la Junta reacciona de forma airada contra esta opción? El argumento de que Caja Madrid ya ha solicitado al FROB 4.465 millones para su alianza con las otras seis entidades no es suficiente, toda vez que está en su derecho de solicitar nuevas ayudas para una segunda operación. Además, este dinero hay que devolverlo y no es, por tanto, un «regalo» a las entidades. Lo que sí existe es la sospecha de que Unicaja, tras los fracasos con CCM y la propia Cajasur, cuenta con menos opciones, y que el tamaño medio de Cajasol es un hándicap para afrontar una operación de este tipo ante ofertas con menos coste para el erario público.