La Fiscalía retirará la acusación contra Alegria por desviar fondos a ETA

No pedirá que se condene por malversación al ex jefe de EKIN y a otros tres procesados de la Asamblea de Electos

Alegria, presunto cabecilla de Udalbiltza, en la primera sesión del juicio el pasado julio junto a Mirian Campos, que resultó absuelta ese día
Alegria, presunto cabecilla de Udalbiltza, en la primera sesión del juicio el pasado julio junto a Mirian Campos, que resultó absuelta ese día

MADRID- El juicio del «caso Udalbiltza» –la Asamblea de electos supuestamente impulsada por ETA para burlar la ilegalización de Batasuna y seguir allegando dinero de los ayuntamientos a la banda terrorista– tocará esta semana a su fin con un cambio significativo en las conclusiones del Ministerio Público. El fiscal Juan Moral retirará hoy previsiblemente la acusación de malversación de caudales públicos que mantenía contra el principal acusado, Xabier Alegria, y otros tres supuestos responsables del citado organismo: Joseba Mikel Garmendia, presunto responsable económico de Udalbiltza Kursaal; Loren Arkotxa y Xabier Iragorri. Todos ellos están acusados también de integración en ETA (y subsidiariamente de colaboración con la banda criminal), pero en el caso de Alegria, que ya fue condenado por este mismo delito en el macrojuicio contra el entorno político, económico y mediático de la organización terrorista, esquivar la acusación fiscal de malversación le hace ver más cerca su absolución.
Y eso que la otra acusación personada en el proceso, Dignidad y Justicia, mantendrá según las fuentes consultadas su imputación contra Alegria por malversación, lo que permitiría al tribunal –integrado por los magistrados Javier Gómez Bermúdez, Manuela Fernández Prado y Ramón Sáez– condenarle por este delito, que lleva aparajeda una pena de cinco años de prisión y doce de inhabilitación absoluta.
La decisión de la Fiscalía de la Audiencia Nacional, que dirige Javier Zaragoza, se ha adoptado tras llegar al convencimiento a lo largo del juicio (que comenzó el pasado 15 de julio) de que no se ha podido probar ese presunto desvío de fondos públicos de los ayuntamientos en beneficio de ETA, por lo que esa acusación se ha terminado diluyendo. Sin embargo, la Fiscalía mantendrá sus acusaciones por integración en ETA contra la veintena de procesados (una de ellas, Mirian Campos, fue absuelta en la primera jornada de la vista oral al haber sido condenada ya por los mismos hechos en el macrojuicio citado, y otro, Xarlo Etxecaharreta, está en busca y captura).
De hecho, Alegria alegó al comenzar el juicio idénticos motivos que Mirian Campos para conseguir su absolución (su condena a doce años y nueve meses de cárcel como dirigente de EKIN, el «brazo político» de ETA). Sin embargo, el tribunal no atendió esa petición y le recordó que también estaba acusado del delito de malversación de fondos públicos.

«Control directo de ETA»
El fiscal Moral mantenía en su escrito de conclusiones provisionales que Udalbiltza era «una plataforma bajo el control directo y exclusivo de ETA» a través de las ilegalizadas EKIN –que para la Audiencia Nacional representaba el «corazón» y las «entrañas» de la banda terrorista– y Batasuna.
La Fiscalía sostenía en su escrito de conclusiones provisionales que esta entidad, de la que Alegria fue supuestamente uno de sus máximos responsables, se nutría de las aportaciones (entre el uno y el 1,4% de sus ingresos) de varios ayuntamientos del País Vasco y Navarra controlados por la izquierda abertzale, unos indicios que sostenían la acusación de malversación de caudales públicos y que, según el fiscal, no se han podido acreditar durante el desarrollo de la vista oral.
Entre los responsables señalados por la Fiscalía de esta financiación ilegal estaban, además de Alegria, los otros tres procesados por malversación de caudales públicos a los que ahora se les retirará la acusación fiscal: Garmendia, Iragorri y Arkotxa.