Bildu

Es el momento de actuar por Ramón Peralta

La Razón
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El ministro del Interior, Jorge Fernández, asegura que la subvención concedida por el Ayuntamiento de San Sebastián –gobernado por Bildu– a un documental apologético de los presos de ETA choca frontalmente con alguno de los fundamentos jurídicos de la reciente sentencia del Tribunal Constitucional, que ha legalizado Sortu como partido político.

Y, efectivamente, no le falta razón. El fundamento jurídico número 15 de dicha sentencia condena el ensalzamiento de los autores de acciones terroristas o su presentación como víctimas o héroes, así como la realización de actos públicos que entrañen descrédito, menosprecio o humillación de las víctimas o de sus familiares.

No parece difícil subsumir el hecho de dicha subvención del Ayuntamiento de San Sebastián en el supuesto puntualmente definido por el Tribunal Constitucional en su polémica sentencia que legaliza Sortu pero, eso sí, matiza dicha legalización en la fundamentación jurídica de la misma. Una fundamentación que debe adecuarse al contenido de la vigente Ley de Partidos Políticos. Dentro del catálogo de conductas prohibidas que podrían motivar la ilegalización de Sortu, la del ensalzamiento de los terroristas puede ser la más común e hiriente, aún más notoria y evidente cuando son personas que desempeñan cargos institucionales las que incurren en este supuesto. Lo mismo que para Sortu vale para Bildu, y lo que aquí vale son los claros indicios de una posible ilegalización de un grupo político que como dice el ministro pretende promocionar valores de una organización terrorista desde las instituciones.
 
Esto es lo que de ningún modo se puede permitir en nuestro régimen constitucional. La sentencia del TC debe ser acatada en su totalidad incluidos sus fundamentos jurídicos que son los que conducen al fallo.

La legalidad de Bildu tiene sus límites y uno de ellos, quizá el más sensible para la opinión pública, es no promover acto alguno que contribuya al descrédito, menos precio o humillación de las víctimas.

No podemos olvidar 40 años de asesinatos así como así. Ahora es el momento del Gobierno y debería actuar cuanto antes pues durante estos últimos años ya se han cometido bastantes errores en forma de cesión continua al separatismo violento y criminal.

Ramón Peralta
Profesor de Derecho Constitucional de la Univ. Complutense