Carlos G aporta cinco años después nuevas imágenes del «Faisán»

El «caso Faisán» es como una pista de circo. Siempre hay tiempo para una última pirueta. Casi cinco años después de que, en mayo de 2006, se produjera el supuesto «chivatazo» que alertó a ETA de una operación contra su «aparato de extorsión» el equipo policial encargado de ese operativo, encabezado por Carlos Germán, ha remitido al juez de la Audiencia Nacional Pablo Ruz nuevas imágenes grabadas en las inmediaciones del bar Faisán, donde presuntamente se produjo la delación, y que en su día no fueron aportadas a la causa

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En esas instantáneas, informaron fuentes próximas a la investigación, figuran individuos pendientes de identificar entre los que se encontraría algún integrante del despliegue policial contra la red recaudatoria de la banda terrorista. El instructor ha declarado secreto el contenido de esta cinta a la espera de que se ponga nombre y apellidos a sus protagonistas.

El equipo de investigación conjunto (integrado por agentes españoles y franceses) liderado por Germán responde así a la petición del juez Ruz de que ampliaran su anterior informe sobre las cintas grabadas en los aledaños del bar Faisán de la localidad guipuzcoana de Irún el 4 de mayo de 2006, cuando a las 11:23 alguien alertó a Joseba Elosua, dueño del local donde supuestamente se efectuaban los pagos del «impuesto revolucionario» con el que ETA nutre sus arcas.

En esa misma resolución, el magistrado preguntó también a la Guardia Civil si disponía de alguna técnica que pudiese recuperar las imágenes borradas de la grabación original. Según las fuentes consultadas, valiéndose de la tecnología digital con la que cuenta el Instituto Armado es posible ver con más nitidez imágenes defectuosas, aunque en ningún caso –recalcan– se trataría de las instantáneas borradas en la cinta original grabada por la Policía.

El envío a la Audiencia Nacional de estas nuevas imágenes grabadas en el bar Faisán ha causado sorpresa en el tribunal, teniendo en cuenta que el instructor ya reclamó al equipo investigador las imágenes grabadas en el local de Irún.

«El hecho de que aparezca algún mando policial en la grabación no tiene por qué esclarecer nada, teniendo en cuenta que alguno de los imputados ya ha declarado ante el juez que se encontraba allí ese día», argumentan las fuentes consultadas. Salvo, claro, que esas instantáneas inéditas contribuyesen a identificar al agente que, supuestamente, facilitó a Elosua el móvil desde el que fue alertado de que se iba a desarrollar una operación contra el «aparato de extorsión» de ETA, que, finalmente, no se produjo.


La lectura política de los folios secretos

El contenido de los nueve folios que permanecen secretos de la documentación del «caso Faisán» remitida por la juez antiterrorista francesa Laurence Le Vert podría desvelarse antes de lo esperado. Según ha podido saber LA RAZÓN, el secreto podría alzarse antes de un mes, una vez que la Fiscalía de la Audiencia Nacional se pronuncie sobre la necesariedad o no de practicar diligencias al respecto. «No aportan gran cosa jurídicamente, pero desde el punto de vista político es un escándalo», afirman fuentes conocedoras de su contenido.