Los ministros de Agricultura debaten en Mérida la nueva PAC de 2014

Probablemente sea la última ocasión en la que se debata esta cuestión antes de que Bruselas presente su orientación.

Los principales sindicatos agrarios, en su última gran protesta del año pasado
Los principales sindicatos agrarios, en su última gran protesta del año pasado

Madrid- Los ministros de Agricultura de la UE se encuentran desde ayer en Mérida para celebrar su habitual reunión informal de cada semestre. La presidencia española ha presentado un documento que servirá de base para las discusiones sobre la PAC que deberá aplicarse a partir de 2014. Probablemente sea la última ocasión en la que se debata esta cuestión antes de que la Comisión Europea presente sus orientaciones sobre el asunto, en los últimos meses de este año. En el documento preparado por la delegación de Madrid se recogen, en primer lugar, los desafíos a los que deberá enfrentarse esta política: adelantarse al aumento de la población, que obligará a duplicar la producción agraria mundial de aquí a 2050; preservar el medio ambiente y la biodiversidad, y luchar contra el cambio climático procurando que la agricultura y la ganadería sigan contribuyendo al crecimiento económico y a la creación de empleos en la UE.En este «papel» se insiste en la necesidad de garantizar la seguridad alimentaria, gracias al abastecimiento de productos agroalimentarios sanos. Además, deben darse respuestas a la volatilidad creciente de los mercados agrarios y a la necesidad de mejorar la competitividad del sector agroalimentario. La presidencia española considera que el nuevo régimen de pagos directos tendrá que prestar más atención a la sostenibilidad económica, medioambiental y social de la agricultura europea, al crecimiento económico y a la competitividad de la industria agroalimentaria. Para la delegación de Madrid, la seguridad alimentaria pasa por el mantenimiento de una estructura de mercado que gire en torno a la producción agraria y permita asegurar una gestión adecuada de su potencial en el conjunto del territorio agrario. La conclusión más importante que se extrae del documento que se analizará mañana en Mérida es la necesidad de conservar, al menos, «el nivel actual de apoyo».