El 15-M y Batasuna

La Razón
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Ni una bandera española, ni senyera. Enseñas, sólo la anticonstitucional republicana y la independentista. Pocas, pero sólo ésas. Para que digan que los manifestantes indignados del 15-M no están politizados. La concentración del domingo ante la vivienda particular de la alcaldesa Rita Barberá, constituye una vulneración más y un ejemplo de la «batasunización» de este movimiento: distorsionar la vida privada de políticos, empresarios y demás amenazados. Y para que no queden dudas, han ido más allá. La pintada «muérete Rita» ante el portal de su casa constituye una muestra inaceptable para quienes, además, no representan a casi nadie. Les falta dibujar la diana.
Y la delegada del Gobierno, Ana Botella, negando el concepto «concentración» -¿qué es para ella una masa de gente vociferando ante tu residencia?- y negándole respuesta a la alcaldesa porque «estaba atendiendo otras llamadas». Así es la vida.